CSIF denuncia la falta de profesionales en Salud Mental
• Salud Mental adolece de pocos profesionales y mal pagados, problemas que se repiten en toda la sanidad riojana
29 de Septiembre de 2021

LOGROÑO, miércoles 29 de septiembre de 2021

CSIF pide celeridad al Gobierno de La Rioja en la aplicación de las nuevas políticas de Salud Mental que la Presidenta Concha Andreu anunció en el Parlamento de La Rioja.

CSIF teme que la Administración seguirá sin aportar ninguna solución y desea que no haya que esperar a la conmemoración de otro día Mundial como por ejemplo el de la prevención del suicidio del pasado 10 de septiembre para que la Consejería de Salud tome conciencia de la importancia de la Salud Mental.

Por el momento y como es habitual, la Presidenta parece conformarse con elaborar nuevos planes, revisar estrategias o anunciar acuerdos, como ocurre con el de Atención Primaria. “Mucho ruido y pocas nueces”. Así se explica que el Gobierno de La Rioja prefiera gastarse el presupuesto en acciones de comunicación y de bombo y platillo, que en reforzar con profesionales el tan desnutrido sistema sanitario riojano. Parece ser que la Sra. Andreu cree que la sanidad se arregla con comunicaciones y publicidad y no con profesionales del ámbito sanitario.

En el servicio de Salud Mental, con el número de profesionales actuales no se puede dar respuesta a las necesidades crecientes de la sociedad riojana. Los ratios por especialista en nuestra región son mucho menores que en Europa pero también que la media española. Cada profesional tiene muchas más consultas por lo que el tiempo dedicado a cada paciente es menor y casi irrisorio, para las necesidades de esta especialidad.

Pero esto no es todo, porque a la mayor carga de trabajo se suma que las condiciones laborales y retributivas son peores que en otras comunidades, por lo que las vacantes que hay en el servicio de Salud Mental no se consiguen cubrir. Nadie quiere trabajar más, en peores condiciones y cobrar menos.

CSIF sigue reclamando que la Administración se dé cuenta de que la base de un buen sistema sanitario son sus profesionales y que se les debe tratar bien, con buenas condiciones laborales y retributivas. De nada sirve hacer planes y estrategias y comunicarlas como si fuese el último estreno de una película de Hollywood, si luego no se cuenta con los profesionales que deben llevarlas a cabo.