CSIF denuncia falta de médicos para cubrir las urgencias en las zonas básicas de Alfaro, Murillo, Santo Domingo y Logroño
• Los planes del Gobierno sólo han servido para empeorar la Atención Continuada de nuestra región y dejar sin servicio a miles de riojanos

• Los extenuados trabajadores de la sanidad pública riojana están enfermando a causa de una presión asistencial insostenible
27 de Julio de 2021

LOGROÑO, lunes 26 de julio de 2021

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, denuncia que durante el pasado fin de semana no ha habido médicos para cubrir las urgencias en las zonas básicas de Alfaro, Murillo, Santo Domingo y Logroño.

En concreto, el personal médico que estaba de guardia en Ausejo este pasado domingo fue enviado a Alfaro. Esto originó la eliminación de un médico en la zona Murillo/Ausejo, dejando sólo un médico en Murillo para atender esta amplia zona geográfica y sin la posibilidad de asistencia a domicilio. Por lo tanto, Ausejo se quedó sin personal médico.

La situación anterior se ha reproducido también en Ezcaray. Esta localidad y los pueblos circundantes, cuya población aumenta considerablemente en verano, no pudieron contar con la presencia de un médico y los pacientes fueron derivados al único médico de Santo Domingo.

En la Rioja Baja, se reproduce la misma penosa solución, ya que el único médico de Alfaro se ha tenido que hacer cargo de los pacientes de Rincón de Soto y Aldeanueva de Ebro que no han podido contar con un médico para atender a estos importantes núcleos de población.

Logroño no ha tenido mejor suerte. En su Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP), un solo médico tuvo que atender presencialmente a todas las personas que allí acudieron, sin poder desplazarse para atender las urgencias domiciliarias. Esta situación se repite a diario en la capital riojana.

Como resultado, la solución dada por la Consejería de Salud al grave problema de falta de personal en la sanidad pública riojana es la supresión de médicos en los puntos de Atención Continuada. Es decir; cuatro médicos menos para atender una población en aumento: 1 en Ausejo; 1 en Ezcaray; 1 en Rincón/Aldea y 1 en Logroño.

Quién puede imaginar la responsabilidad y volumen de trabajo semejante para todo el personal que ha tenido que atender a una enorme y creciente población, en mitad de una alarmante quinta ola de pandemia, y con un constante trasiego de pacientes en ambulancia de aquí para allá.

Este sindicato critica que no hayan servido de nada los planes anunciados recientemente por la presidenta de La Rioja y sus promesas de atraer personal sanitario a nuestra comunidad autónoma. Tampoco se materializan las anunciadas contrataciones y esas ofertas de empleo “como nunca se han dado en La Rioja”, según palabras de la señora Andreu.

Por el contrario, las condiciones laborales y económicas de los trabajadores del Servicio Riojano de Salud (SERIS) han empeorado notablemente después de año y medio de pandemia, con jornadas de trabajo prolongadas, con cambios en el servicio y disposiciones de última hora que hacen peligrar sus libranzas y días de vacaciones.

En este sentido, los extenuados trabajadores del Seris que siguen soportando todo el esfuerzo que se les ha demandado durante los últimos 15 meses sin ninguna clase de refuerzo, están enfermando ante una presión asistencial insostenible.

El actual gobierno de La Rioja no puede seguir escudándose en la herencia recibida o la pandemia del coronavirus, para eludir el compromiso que adquirió con los riojanos cuando fue elegido. Siempre se puede hacer más cuando se trata de la salud de todos los ciudadanos.

Para CSIF, hasta que la Administración no entienda que si no mejora las condiciones laborales y retributivas de sus trabajadores, no podrá atraer a profesionales a esta comunidad autónoma y evitar que los pocos que quedan se marchen.