CSIF denuncia la lentitud y falta de transparencia de la Administración educativa
• Este sindicato critica la improvisación constante y absoluto descontrol respecto a las normas de prevención frente al coronavirus en el regreso a las aulas

• CSIF exige saber con detalle en qué se emplearán los 13 millones de euros de los fondos que destina el Gobierno central para la educación riojana
03 de Septiembre de 2020

LOGROÑO, jueves 3 de septiembre de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, denuncia la gran lentitud y falta de transparencia con la que está actuando la Consejería de Educación del Gobierno de La Rioja, durante los últimos meses. Una gestión que este sindicato califica de errática, improvisada, caótica e imprudente para una vuelta a las aulas con garantías suficientes de prevención frente a los posibles contagios por Covid-19, ante la evolución de la pandemia en nuestra comunidad.

En este sentido, el responsable de Educación y Universidad de CSIF La Rioja, Francisco Gallardo, considera que “se ha perdido mucho tiempo. Ya decíamos durante el confinamiento que debíamos prepararnos para la vuelta al cole del próximo curso. Ahora sin haber planificado la segunda ola de la pandemia nos enfrentamos a una vuelta a las aulas de forma atropellada”.

“No existen aulas ni espacios suficientes en los centros para mantener la separación entre alumnos. Decían que iban a realizar Convenios con los Ayuntamientos para que cediesen espacios. A estas alturas, desconocemos si algún ayuntamiento ha cedido algún espacio ¿Por qué se ha empezado tan tarde hablar con ellos cuando ya se sabían que no había espacios en mayo? ¿Cómo es posible que se prohíban reuniones de más de 10 personas, mientras en las aulas se permiten 20 alumnos o más?”, cuestiona Gallardo.

“Ahora nos comunican que están repartiendo algún material de protección: guantes, mascarillas, hidrogeles, termómetros…Demasiado tarde y además son insuficientes. Sólo hay mascarillas higiénicas, no FFP2. Todo este retraso genera inseguridad y desconfianza”.

“Pero a estas alturas, aún faltan más medios, como que los centros cuenten con equipos de protección individual (EPI) para los docentes cuando un alumno tenga síntomas de coronavirus. Su uso requiere cursos de formación especializada que debían haberse previsto con la suficiente antelación y no deprisa y corriendo”, afirma Francisco Gallardo.

Desde CSIF La Rioja, hemos advertido en reiteradas ocasiones, y reclamado en las escasas reuniones de la mesa sectorial de Educación, que el profesorado no cuenta con conocimientos sanitarios tan específicos para abordar todas las situaciones. Además no se les ha facilitado la formación adecuada para manejar los equipos de protección con plenas garantías sanitarias y de manera correcta.

La Central Sindical lamenta que ahora, al inicio del presente curso escolar, la Administración se haya dado cuenta de que hay docentes y alumnado en riesgo de contagio, pudiendo extender el foco de forma masiva. Solo cuando la sociedad ve los riesgos de una vuelta inminente a los centros docentes sin las medidas de seguridad necesarias se reúnen en unos términos que parece más excusa que verdadera solución a esta grave situación.

Los máximos responsables de la Educación y la Sanidad de la Rioja no son capaces de acordar medidas que permitan una vuelta a la actividad docente presencial, como sí ha sucedido en otros países.

Tampoco se ha comunicado cómo se hará el seguimiento de los alumnos vulnerables. La atención domiciliaria que antes existía ahora no sabemos cómo se va afrontar.

Asimismo ignoramos con detalle en qué y de qué forma se van a destinar los 13 millones de euros que recibirá La Rioja del Fondo Covid que el Gobierno central transferirá a las comunidades autónomas para que inviertan en materia de educación, dotado con 2.000 millones de euros, según la orden que publica el Boletín Oficial del Estado (BOE) y que entró ayer miércoles en vigor.

CSIF critica esta falta de transparencia generalizada. Este sindicato ha solicitado a la Consejería en varias ocasiones los planes de contingencia de cada centro educativo para comprobar las necesidades de los mismos pero, a fecha de hoy, aún no los han facilitado, bajo el pretexto de que aún no están aprobados definitivamente, algo absolutamente incomprensible, que siembra toda clase de dudas sobre el inminente inicio del curso escolar y el regreso presencial de nuestros alumnos a las aulas.