CSIF critica al consejero de Educación por desoír a sindicatos y docentes
Luis Cacho anuncia las instrucciones de fin de curso de forma unilateral y eludiendo la negociación con las organizaciones sindicales
05 de Mayo de 2020

LOGROÑO, jueves 30 de abril de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, ha reclamado hoy un Plan Preventivo y actuaciones comunes en todas las comunidades autónomas como requisitos fundamentales para preparar la vuelta presencial a las aulas. Exigimos negociar un Plan de Regreso a la Actividad Laboral de carácter Organizativo y Preventivo de obligado cumplimiento y un Plan de Refuerzo educativo para el curso 2020-2021.

Como viene siendo habitual, nuestra comunidad autónoma se ha adelantado a un posible acuerdo nacional y el consejero de Educación ya ha anunciado en su comparecencia en el Parlamento de La Rioja la publicación de las instrucciones de fin de curso la semana que viene.

El COVID-19 y sus ramificaciones ha cogido por sorpresa a toda la población, pero eso no es excusa para que la Consejería de Educación se tome a la ligera todos los mecanismos establecidos de diálogo y continúe publicando instrucciones y circulares en forma de “decretazo”.

CSIF no ha sido convocado oficialmente a la negociación de dichas instrucciones de fin de curso por lo que denunciamos un diálogo ficticio. Es más, entre el 10 de marzo y el 21 de abril se han publicado 13 comunicados que afectan las condiciones de trabajo de los docentes y que sin embargo no han sido consensuadas con todos los sindicatos. En nuestra opinión, es un reflejo de la dinámica de trabajo a la que el consejero de Educación estaba acostumbrado en la empresa privada.

Entre las obligaciones que recaerán sobre los profesores y las juntas de evaluación, se encuentra la evaluación del tercer trimestre sin parámetros homogéneos y rigurosos. Se carga a los docentes con toda la responsabilidad sin darles unas directrices concretas. En otras palabras, se les responsabilizará de las consecuencias negativas si las hubiera. Las palabras textuales del consejero han sido que “no es una delegación excesiva, es lo que les corresponde”. ¿Acaso corresponde a los docentes lidiar con quejas y denuncias de las familias que no están de acuerdo con los criterios del profesor? ¿No sería más lógico unos criterios consensuados?

No puede darse el mensaje de que serán los docentes, una vez más, quienes tendrán que acometer la reconstrucción de la Educación sin más apoyos que su trabajo, que además sigue aumentando sin contraprestación alguna. Sin ir más lejos, se obligará a la ampliación del horario de tutoría.

Nadie niega que en este estado excepcional debemos atender a los alumnos en sus necesidades, sin embargo, no se puede obviar las horas de trabajo que ello conlleva y que hay que sumar a una carga ya de por sí excesiva que está minando los nervios de los docentes. Exigimos un análisis exhaustivo de las nuevas necesidades, tanto del del alumnado como del profesorado, y negociar lo que esto supone.

La incertidumbre sobre las condiciones en las que se está trabajando ahora y sobre las que se implantarán con la vuelta a los centros acelera el estado de estrés que CSIF ya ha denunciado. El consejero habla, por poner un ejemplo, de organizaciones externas para ayudar en las tareas de acompañamiento educativo a distancia. ¿Qué organizaciones? ¿Con qué legitimidad? ¿Con qué intenciones reales? Muchas preguntas para las que CSIF va a exigir aclaraciones y, llegado el momento, llevaremos a la Consejería ante la justicia al no haber negociado con los sindicatos decisiones que afectan directamente a sus condiciones laborales.

Otra información sin detallar que aumenta la incertidumbre es el anuncio tanto del Gobierno como de la Consejería de la apertura de los centros antes de que acabe el curso para clases de refuerzo y para alumnos cuyos padres no puedan teletrabajar, CSIF recuerda que la función de los centros es educativa, no asistencial.

Si la Administración pretende imponer al profesorado la vuelta a las aulas en el mes de junio, debe justificarse este retorno y se deben tomar medidas especiales. CSIF plantea una batería de medidas esenciales:

  • Realización de test masivos.
  • Exclusión de acudir a los centros del personal de riesgo (mayores de 55 años, enfermos crónicos, embarazadas o situaciones excepcionales).
  • Desinfección completa de los centros antes de las jornadas lectivas.
  • Ratios de 12 por aula.
  • Entradas y salidas escalonadas y/o por turnos.
  • Mascarillas obligatorias para docentes y alumnado, como una obligación de la Administración Educativa.
  • Separación mínima de 2 metros entre los docentes y/o alumnado, en todas las dependencias de los centros.
  • Dispensadores de gel hidroalcohólico y del resto de material de protección (guantes y mascarillas) en lugares estratégicos del centro.
  • Señalización de itinerarios de desplazamiento (y si es posible unidireccionales) dentro del Centro para prevenir riesgos.