CSIF acusa al alcalde de Nájera de nula capacidad de negociación con los trabajadores municipales y sus representantes sindicales
• CSIF rechaza el desprecio de este alcalde a la profesionalidad de los empleados públicos y a la libertad sindical
• CSIF exige “luz y taquígrafos” en las mesas de negociación para evitar falsedades por parte de la Corporación najerina
08 de Marzo de 2019

(LOGROÑO, 8 de marzo de 2019)

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato con mayor representación en el Ayuntamiento de Nájera, reclama una negociación real y efectiva en el Ayuntamiento de Nájera, donde se están dando graves incumplimientos en materia de negociación por parte del equipo de gobierno municipal de esta Corporación. Asimismo, rechaza las recientes y torticeras declaraciones del alcalde, Jonás Olarte, quien pone en duda la honestidad de la Policía local najerense y la profesionalidad de los médicos que tramitan las bajas médicas de alguno de estos agentes por ser delegados de personal, lo que demuestra un total desprecio del alcalde hacia los representantes de los trabajadores y la libertad sindical.

En concreto, el «alcalde informa de que la última ausencia laboral se une a otras tres bajas médicas y tres de los agentes afectados son delegados sindicales». CSIF se pregunta qué es lo que le molesta al alcalde, ¿qué los trabajadores se pongan enfermos o qué sean delegados sindicales?

CSIF manifiesta su malestar por las declaraciones del señor Olarte poniendo en entredicho la profesionalidad de los médicos que han dictaminado las bajas médicas de dos agentes que además son delegados de personal. Es decir, el alcalde no sólo pone en duda la honestidad y profesionalidad de los agentes sino también la de los médicos que los atienden.

Por si fuera poco, el alcalde también acusa a la Policía local y a los representantes sindicales de querer «chantajearle» y dice que «las cosas se negocian en la mesa y dentro de la legalidad».

CSIF muestra su asombro ante el cinismo de estas declaraciones. Si el señor Olarte es conocedor de alguna ilegalidad tiene la obligación de denunciarla. De lo contrario, estaría prevaricando o, sencillamente, no dice la verdad.

La realidad es bien distinta. El ayuntamiento que dirige Jonás Olarte se niega desde hace meses a firmar las actas de las reuniones mantenidas con sindicatos y trabajadores, imposibilitando que haya constancia de lo tratado en las mismas.

Esta situación contradice las declaraciones del alcalde najerino, en las que ha querido mostrar y transmitir una actitud negociadora con los trabajadores municipales que, en realidad, no existe. Lo cierto es que, desde hace mucho tiempo, su equipo de Gobierno no negocia nada, ni busca soluciones a los diversos problemas que se le han planteado. Tan sólo se limita a simular una falaz negociación.

En este sentido, los representantes de CSIF han propuesto reiteradamente que se grabe en audio todo lo que se hable en las mesas de negociación para que se transcriba con literalidad todo lo tratado en ellas. Pero tanto el alcalde como la concejala de personal del Ayuntamiento de Nájera, la señora Bejarano, se niegan a ello sistemáticamente, para que no pueda haber constancia de lo que en verdad sucede en dichas reuniones.

Con esta falta de una actas que reflejen fielmente lo tratado en las mesas de negociación, el alcalde najerense se puede permitir incumplir los acuerdos alcanzados para la realización de una Relación de Puesto de Trabajo (RPT) o el pago de los intereses que adeuda el Ayuntamiento de Nájera a los empleados municipales. Asimismo, tampoco ha devuelto los derechos que todos los empleados públicos de España ya han recuperado por ley desde el pasado año. De hecho, Nájera es el único ayuntamiento de La Rioja que mantiene esta situación.

Asimismo, este ayuntamiento ha dejado de aplicar a sus trabajadores la subida del 2,25 por ciento que el gobierno de España decreto para los empleados públicos. Muchos de estos trabajadores de menor escala; es decir, con los sueldos más bajos, no la han recibido adecuadamente, ya que la Corporación Najerina ha aprovechado la coyuntura para retirarles un complemento que recibían para que su sueldo no fuera tan bajo.

Por ello, CSIF denuncia que el equipo de gobierno municipal de Nájera no quiere solucionar los problemas con sus trabajadores. En cambio, simula unas negociaciones inexistentes, por lo que está generando un mal clima laboral.

CSIF exige, una vez más, a este ayuntamiento y a sus dirigentes que aprovechen el fin de su mandato para cumplir sus propios acuerdos y las leyes del gobierno de nuestro país, para que los trabajadores del Ayuntamiento de Nájera dejen de ser los que peores condiciones laborales tienen en toda la comunidad riojana.