CSIF una vez más muestra su rechazo al modelo de oficina judicial que el Ministerio pretende imponer y a la forma en la que se está implantando
El Ministerio de Justicia publica en el BOE las RPTs de la NOJ en las localidades del modelo I
21 de Febrero de 2018
CSIF una vez más muestra su rechazo al modelo de oficina judicial que el Ministerio pretende imponer y a la forma en la que se está implantando

Conforme a la Orden JUS/415/2017, de 27 de abril se trata de las 36 localidades del ámbito del Ministerio que cuentan con un solo Juzgado de Primera Instancia e Instrucción.

Una vez más, CSIF pide que se abra la mesa de negociación para que dentro del modelo de oficina judicial se abra el debate sobre la necesaria redistribución de funciones, tareas y reconocimientos dentro de las oficinas judiciales que no pueden seguir ancladas en unos libros V y VI que han quedado obsoletos y ampliamente superados por la realidad y las necesidades de una oficina judicial que se ve ahogada por múltiples cuellos de botella.

Es la hora de hacer legal lo que es real y clarificar el reparto funcional dentro de la oficina otorgando funciones de valor añadido a todos los cuerpos de la Administración de Justicia en beneficio de la mejora de la prestación de este servicio público esencial. Y, no olvidemos el necesario reconocimiento por esas funciones que hoy se realizan al amparo de la interpretación de las “funciones análogas” y, en muchos casos, bajo la presión de un expediente sancionador. En este sentido, CSIF vuelve a denunciar la remisión genérica al catálogo de tareas que se explicitan en la Orden 1741/2010, de 22 de junio porque no conllevan el reconocimiento laboral y retributivo que deberían además de dejar muchos cabos sueltos que están provocando continuos conflictos laborales en las oficinas judiciales. Por este motivo, CSIF no firmó el acuerdo de 2010 que permitió la implantación de la NOJ. CSIF fue el único sindicato que no firmó y que advirtió de las nefastas consecuencias de dar un cheque en blanco al Ministerio.

La oficina judicial no puede seguir funcionando sólo por la “moral de tropa”, la responsabilidad de miles de funcionarios de Justicia que hacen posible que las oficinas judiciales funcionen todos los días. Los funcionarios de Justicia han demostrado que son capaces de responsabilizarse por el trabajo que efectivamente realizan y se les debe reconocer por ello laboral y retributivamente.

En cuanto a la forma de implantación de la nueva oficina judicial, CSIF ya se manifestó en contra de una Orden que se aleja del principio de flexibilidad de la oficina y adopta una distribución de oficinas y servicios rígida en función de los órganos judiciales que existen en cada sede judicial. Para CSIF y, el sentido común, la posibilidad o no de implantar oficina judicial no depende sólo ni fundamentalmente de ese factor sino, entre otras cuestiones, de la existencia de una infraestructura adecuada o de que exista una cantidad crítica de personal suficiente para llenar los servicios comunes que se crean y que puedan trabajar con efectividad y eficiencia.

Además, para CSIF es necesario no sólo contar con los medios personales que ya disponen los Juzgados antes de la transformación en oficina judicial, sino analizar las necesidades reales de personal y, si fuera el caso, proceder a la ampliación de plantillas. Resulta lamentable que el Ministerio, en lo que llama “negociación” se esté dedicando a imponer su modelo sin compartir las razones, la información y los datos que le llevan a decidir un tipo de organización u otra. Una vez más, el Ministerio confunde liderazgo con imposición y se deja por el camino la participación como si le importara un bledo la implicación del personal al que mueve de un sitio a otro como si fueran un mueble.

CSIF denuncia la implantación cosmética de la oficina judicial vía decretazo y vuelve a exigir participación en el diseño e implantación de la oficina judicial. Sin la implicación del personal de Justicia toda reforma será un fracaso.