CSIF exige un reconocimiento retributivo por la especial dificultad que supone la implantación de las nuevas tecnologías en la Administración de Justicia
El esfuerzo realizado en este proceso de implantación, así como las nuevas tareas y formas de trabajo que traen las TIC, debe ser reconocido laboral y retributivamente a los funcionarios de Justicia
15 de Marzo de 2017

En la reunión celebrada hoy, a instancias de CSIF, el Ministerio de Justicia, por boca del Secretario General, reconoce la gran labor e implicación de todos los empleados públicos de la Administración de Justicia que con esfuerzo y dedicación suplen a diario los fallos e incidencias en los sistemas informáticos debidos en parte, según su relato, a las mejoras que se están introduciendo en los programas. Además, el Ministerio de Justicia reconoce errores de comunicación en todo este proceso de implantación de la llamada Justicia digital. En este sentido el Ministerio de Justicia propone mantener las reuniones del grupo de seguimiento a la que se sumaría una comparecencia quincenal del propio Secretario General para poder trasladar las incidencias que se produzcan directamente a los responsables políticos de nuevas tecnologías.

Valoramos positivamente este reconocimiento de “incidencias” y la voluntad de mejorar la comunicación, pero para CSIF el Ministerio debe dar un paso más. CSIF ha exigido un giro radical en la gestión del cambio que debe contar con la participación de los funcionarios de Justicia, siendo conscientes de los cambios que se están produciendo en la forma de trabajar y en el contenido de las tareas y funciones a realizar. Son las personas las que ejecutan los cambios y olvidar el factor humano, como se viene haciendo hasta ahora, es un error. Los cambios de este calado no pueden imponerse.

CSIF ha trasladado el hartazgo y enfado de los funcionarios de Justicia que no pueden trabajar a diario debido a la obsolescencia de los equipos y programas, la falta de medios y las continuas caídas de los programas y el abandono que sufren ante estos problemas. Las protestas y las concentraciones son el resultado de este hartazgo, de este enfado y de este abandono, siendo el termómetro perfecto que nos indican que las cosas no se están haciendo bien.

El Ministerio debería tomarse en serio la convocatoria de esta mesa de negociación, porque en caso contrario el conflicto está servido.

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