CSIF pide a la Junta un plan de prevención del suicidio para los profesionales de la sanidad, un colectivo que padece “una especial sobrecarga psicológica”
SANIDAD
16 de Noviembre de 2021

  • El sindicato espera que la Consejería corrija al Gobierno central, que en su Estrategia Española de Salud Mental desatiende a un sector sometido a diario a “estrés emocional”
  • También solicita la creación de un registro estadístico, ya que la ausencia de datos imposibilita un análisis profundo de la problemática y la adopción de medidas preventivas

CSIF ha pedido a la Junta de Andalucía que elabore un Plan de Prevención del Suicidio para los profesionales de la sanidad y ha lamentado que el sector, al contrario de lo que ocurre con otros colectivos vulnerables, como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, no haya sido tenido en cuenta en el borrador de la Estrategia Española de Salud Mental 2021-2026, que el Gobierno central espera aprobar a finales de este año. El sindicato ha expresado su confianza en que la Administración autonómica corrija ese déficit del proyecto nacional, que no incluye medidas específicas para prevenir y reducir la tasa de suicidio en un colectivo que padece “una especial sobrecarga psicológica y de estrés emocional” por la propia naturaleza de su trabajo.

CSIF Sanidad Andalucía ha enviado un escrito al consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, en el que le traslada su preocupación sobre un “drama social” que en 2020 se saldó con 3.941 víctimas en todo el país, 793 de ellas en Andalucía, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de la primera causa no natural de defunción en España y, de hecho, los fallecidos por quitarse la vida o infligirse lesiones son más del doble de los que mueren en accidentes de tráfico (1.493).

Estas estadísticas son generales y no se centran en sectores laborales, de ahí que CSIF también pida a la Junta la creación de un registro que permita conocer el número exacto de suicidios entre el personal del SAS y de las agencias sanitarias públicas. “La inexistencia de datos imposibilita un análisis del problema en profundidad y la adopción de medidas preventivas”, ha señalado Victorino Girela responsable de CSIF Sanidad Andalucía, quien ha recalcado que las conductas suicidas ya existían antes de la pandemia y que esta ha agravado los perjuicios a los que habitualmente se expone la salud mental. El incremento de casos entre la población andaluza durante 2020, de hecho, fue significativo respecto a los años anteriores (640 fallecidos en 2019, 653 en 2018, 692 en 2017…)

En el caso de los profesionales de la sanidad, CSIF ha constatado que la crisis del coronavirus también ha elevado el impacto psicosocial sobre unos trabajadores ya de por sí sometidos a una gran presión por las características de su tarea y por la sobrecarga laboral que padecen a diario, con plantillas infradotadas que no dan abasto para atender a la ciudadanía en las mejores condiciones posibles. Por eso, el sindicato ha reclamado al consejero que, al contrario que la Estrategia Española de Salud Mental, apruebe un plan específico cuyas prioridades deben ser “la detección precoz del riesgo suicida, la atención temprana y el rápido acceso a los recursos preventivos de la sanidad pública”.

CSIF Sanidad Andalucía también reivindica la consideración de estos suicidios como accidentes laborales, más inversión en salud mental con un enfoque multidisciplinar, medidas para dar a conocer los factores de riesgo asociados al suicidio, actuaciones específicas para prevenirlo y asesoramiento específico a las familias afectadas. Además, aboga por formar a los profesionales para que aprendan a gestionar el estrés y su impacto en el entorno laboral y recalca la necesidad de capacitar a médicos y enfermeros para identificar grupos de riesgo y adquirir técnicas de detección y manejo de conductas suicidas.

Asimismo, el sindicato reclama que se doten plazas de psicólogos clínicos en las unidades de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) de los centros sanitarios y que haya programas de detección precoz e intervención ante las conductas suicidas con refuerzo y apoyo psicológico en el entorno laboral.

CSIF también destaca que por cada fallecido por suicidio hay unos veinte intentos, con lo que la cifra total de conductas suicidas es “alarmante”. “Los poderes públicos están obligados a desarrollar políticas preventivas, al igual que se establecen en otros ámbitos de la sociedad”, ha asegurado el presidente del Sector de Sanidad, quien ha recordado que al tratarse de un problema de salud laboral está regulado por la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, que obliga al empleador a velar por la seguridad de los trabajadores y a garantizarles “la vigilancia periódica de su estado de salud en función de los riesgos inherentes al trabajo”.