Las mujeres jienenses ganan un 16,68% menos , denuncia CSIF por el Día de la Igualdad Salarial
IGUALDAD
18 de Febrero de 2021
  1. La central sindical alerta sobre que la crisis de la Covid-19 ahonda en esta desigualdad y reivindica medidas específicas para combatirla, así como incorporar la perspectiva de género en las negociaciones de los convenios colectivos, prestando especial atención a las retribuciones

Jaén, 18 de febrero de 2021

CSIF en Jaén ha querido poner de relieve, con motivo del Día Internacional de la Igualdad Salarial entre hombres y mujeres, que se celebra el 22 de febrero, la enorme brecha salarial que existe entre hombres y mujeres en nuestra provincia, donde las mujeres ganan un 16,68% menos, según los últimos datos de la Agencia Tributaria.

En concreto, las mujeres jienenses ganan de media anualmente 12.807 euros, 2.564 euros anuales menos que los hombres, que perciben de media 15.371 euros al año, lo que supone un 16,68% menos. No obstante, esta brecha salarial se amplía en la comunidad andaluza al más del 22%, debido a la enorme brecha salarial en provincias como Huelva y Cádiz que rondan el 31%, por ejemplo.

Asimismo, nuestra provincia de Jaén, cuenta con sectores de actividad como el de Entidades Financieras y Aseguradoras en el cual la brecha salarial asciende al 26%, llegando a cobrar más de 10.000 euros menos al año la mujer frente al hombre. “De hecho, todas las áreas de actividad estudiadas reflejan la brecha salarial, ya que anualmente, los hombres tienen un salario superior al de las mujeres. Esto es así debido a que siguen siendo los hombres los que ocupan los puestos de responsabilidad y las mujeres, en cambio, se ven obligadas a coger una reducción de jornada para compatibilizar la vida laboral y familiar con mayor facilidad”, mantiene la presidenta de CSIF Jaén, Antonia Ibáñez.

Por ejemplarizar – continúa – según el SEPE del pasado mes de enero se produjeron 439 contratos indefinidos en Jaén y provincia. Pues el 61% de esos contratos fueron realizados para hombres. Además, si observamos si el contrato es a tiempo parcial o a jornada completa, refuerza nuestra opinión, debido a que solo el 30% de los contratos indefinidos a jornada completa fueron para mujeres, mientras que en jornada parcial suben hasta el 71% para ellas”.

Además, son considerables las consecuencias que tiene para una mujer que se ve obligada a coger una reducción de jornada o a dejar su trabajo: reducción de salario, cotización y jubilación, merma de las posibilidades de promoción profesional, dependencia económica de la pareja, etc. Todas estas circunstancias condicionan la brecha salarial así como la futura pensión.

Estos datos demuestran que la precariedad y la falta de estabilidad en el mercado laboral se ceba especialmente con las mujeres, que además se están viendo mucho más afectadas desde el punto de vista laboral como consecuencia de la crisis de la Covid-19.

Como principales reivindicaciones en este ámbito, CSIF demanda incluir en los planes de reconstrucción tras la crisis de la Covid-19 medidas específicas contra la situación de desigualdad de las mujeres, incluida la brecha salarial.

Asimismo, reclama que se cumpla el Real Decreto 902/2020, de 13 de octubre, de igualdad retributiva entre mujeres y hombres, así como la incorporación de la perspectiva de género en las negociaciones de los convenios colectivos, prestando especial atención a las retribuciones, según ha explicado la responsable sindical.

No podemos permitir un retroceso”

Mejorar la representación de la mujer en los puestos de responsabilidad y fomentar la corresponsabilidad para que la conciliación sea compartida entre mujeres y hombres y no penalice a las mujeres también son asignaturas pendientes” y, por supuesto, “no podemos permitir que todo lo que se ha avanzado en los últimos años se pierda como consecuencia de la pandemia y carecer de medidas efectivas que favorezcan la conciliación y el reparto de responsabilidades en el hogar”.

Asimismo, con motivo de esta efeméride, CSIF quiere reconocer de manera singular a las mujeres que, con todas las dificultades añadidas que suponen las tradicionales desigualdades y situaciones de discriminación, están en primera línea luchando en esta crisis y velando por la salud, las prestaciones y los servicios que recibe la ciudadanía: profesionales de la sanidad, maestras, administrativas, cajeras de supermercado, trabajadoras del campo, trabajadoras de todos y cada uno de los sectores productivos que han sido golpeados por la crisis.