Las mujeres ganan un 30,9% menos que los hombres en la provincia de Huelva, la diferencia salarial más alta de Andalucía
La central sindical alerta que la crisis de la Covid-19 ahonda en esta desigualdad y reivindica medidas específicas para combatirla, así como incorporar la perspectiva de género en las negociaciones de los convenios colectivos, prestando especial atención a las retribuciones
22 de Febrero de 2021

El sindicato CSIF ha querido poner de relieve, con motivo del Día Internacional de la Igualdad Salarial entre hombres y mujeres, que se celebra hoy, la enorme brecha salarial que existe en la provincia de Huelva donde las mujeres ganan un 30,9% menos, la diferencia más alta de la comunidad andaluza.

En concreto, las mujeres onubenses ganan anualmente 11.762 euros de media, 5.260 euros anuales menos que los hombres, que perciben 17.022 euros al año, lo que supone un 30,9% menos, según datos de la Agencia Tributaria actualizados a 2019.

Por sectores, la mayor oscilación se encuentra en el sector de Información y Comunicaciones, con una diferencia salarial de 7.868 euros (un 50,2%), ya que las mujeres perciben una media anual de 15.664 euros frente a los 23.532 del hombre. En Servicios a las Empresas, la oscilación es de 4.913 euros (49,7%) y en la Industria la diferencia asciende a 11.595 euros, lo que supone un 46,8% menos de retribución para las mujeres (que perciben 13.128 euros frente a los 24.723 de los hombres).

Por tramos de edad, según los datos recabados por CSIF en la provincia de Huelva, en mayores de 65 años las mujeres perciben 7.169 euros menos que los hombres (un 48,9%); en el abanico de 46 a 55 años, esa diferencia es del 35%; entre 36 y 45, la oscilación es de 32,4% y en el resto de tramos de edad la diferencia ronda el 25% de media.

En cuanto a la jornada laboral, las mujeres tienen en un 67% esa jornada a tiempo completo frente al 93,9% de los hombres que cuentan con esa modalidad laboral. En el colectivo de asalariados, el tipo de contrato indefinido se da en un 54,7% en el caso de los hombres y en un 46,3% en las mujeres. En relación a la tasa de paro, en la provincia onubense, asciende a 26,38% para ellas y a un 18,07% para ellos.

“Estos datos demuestran que la precariedad y la falta de estabilidad en el mercado laboral se ceba especialmente con las mujeres, que además se están viendo mucho más afectadas desde el punto de vista laboral como consecuencia de la crisis de la Covid-19”, asegura CSIF.

Como principales reivindicaciones en este ámbito, CSIF demanda incluir en los planes de reconstrucción tras la crisis de la Covid-19 medidas específicas contra la situación de desigualdad de las mujeres, incluida la brecha salarial.

Asimismo, reclama que se cumpla el Real Decreto 902/2020, de 13 de octubre, de igualdad retributiva entre mujeres y hombres, así como la incorporación de la perspectiva de género en las negociaciones de los convenios colectivos, prestando especial atención a las retribuciones.

“No podemos permitir un retroceso”

“Mejorar la representación de la mujer en los puestos de responsabilidad y fomentar la corresponsabilidad para que la conciliación sea compartida entre mujeres y hombres y no penalice a las mujeres también son asignaturas pendientes”, se ha insistido desde la central sindical. “No podemos permitir que todo lo que se ha avanzado en los últimos años se pierda como consecuencia de la pandemia y carecer de medidas efectivas que favorezcan la conciliación y el reparto de responsabilidades en el hogar”.

De hecho, son considerables las consecuencias que tiene para una mujer que se ve obligada a coger una reducción de jornada o a dejar su trabajo: reducción de salario, cotización y jubilación, merma de las posibilidades de promoción profesional, dependencia económica de la pareja, etc. Todas estas circunstancias condicionan la brecha salarial así como la futura pensión.

Asimismo, con motivo del Día de la Igualdad Salarial, CSIF quiere reconocer de manera singular a las mujeres que, con todas las dificultades añadidas que suponen las tradicionales desigualdades y situaciones de discriminación, están en primera línea luchando en esta crisis y velando por la salud, las prestaciones y los servicios que recibe la ciudadanía: profesionales de la sanidad, maestras, administrativas, cajeras de supermercado, trabajadoras del campo, trabajadoras de todos y cada uno de los sectores productivos que han sido golpeados por la crisis.