El 87% de los docentes de la provincia cree que sus tareas burocráticas perjudican la atención al alumnado
• El sector provincial de Educación de CSIF ha presentado hoy un estudio dentro de la campaña “Stop Burocracia” en el que se remarca que el 94% del profesorado considera que el papeleo al que tiene que hacer frente es excesivo
• El sindicato exige que se simplifique este trabajo para que los profesionales puedan dedicar más tiempo a la preparación de las clases
08 de Enero de 2020

El sector de Educación del sindicato CSIF ha presentado hoy un estudio sobre la opinión de los docentes de la provincia de Huelva en relación a las tareas burocráticas a las que se enfrentan diariamente en sus centros. El sindicato señala que este informe se enmarca dentro de la campaña “Stop Burocracia” que ha puesto en marcha recientemente con el fin de denunciar el exceso de papeleo que tiene que asumir el profesorado, “algo que les aparta del verdadero sentido de su labor, que no es otro que el desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje”.

La responsable provincial de Educación de CSIF, Prado Rodríguez, ha explicado en rueda de prensa que esta situación está generando entre los profesionales “una sensación de hartazgo, desilusión y frustración”. La portavoz de la central sindical ha explicado que, aparte del cuestionario online que ha sido respondido por los docentes de la provincia, la organización ha abierto un buzón en el que los profesores y los maestros pueden aportar su opinión y sus sugerencias acerca de este asunto.

En el estudio se destaca que el 94% de los profesionales de la enseñanza consultados asegura que se ven sometidos a una burocracia que consideran excesiva y que les obliga a realizar continuamente informes, memorias y estadísticas, lo que se suma a un sistema de evaluación poco operativo. Esto provoca que dar clase en algunos casos pase a un segundo plano: “parece que es más importante los datos, los porcentajes y los informes que la calidad de la enseñanza que reciben los alumnos”, ha lamentado Rodríguez. Algunos docentes afirman en este sentido que “somos oficinistas de la educación”. Resulta especialmente preocupante que el 87% de los encuestados consideren que estas tareas interfieren negativamente en su labor docente y en la atención directa de su alumnado.

La encuesta evidencia, de esta manera, que esta carga excesiva se materializa “en un número desorbitado de horas” que el profesorado tiene que dedicar exclusivamente a estas tareas como demuestra el hecho de que el 72% emplea más de 5 horas semanales a estas cuestiones. De este modo, el 70% de los consultados exceden su jornada laboral con creces porque estos trámites burocráticos restan tiempo para preparar sus clases, recursos y materiales, realizar correcciones, trabajar en la innovación de su metodología o formación. Esto conlleva que el profesorado esté sometido a sobrecarga y a estrés laboral.

Por otra parte, CSIF considera especialmente llamativo que el 73% de los docentes pongan en tela de juicio la utilidad y la necesidad del papeleo que se demanda por parte de la Administración a los centros. “Tanta burocracia no tiene ningún efecto en la mejora de la atención al alumnado sino justo al contrario”, según subrayan algunos de los profesionales. Asimismo, el 94% señala que la evaluación por estándares de aprendizaje se ha convertido en una tarea más burocrática que pedagógica, por lo que “desde CSIF consideramos que es absolutamente necesario cambiar o simplificar el modelo de evaluación donde se priman las cifras por encima una verdadera labor de valoración y seguimiento de cada alumno”.

El informe, además, analiza las causas que han provocado el malestar y el cansancio existente entre los docentes, entre las que se encuentran la inestabilidad del sistema educativo y la inexistencia de un Pacto en este ámbito; la ausencia del profesorado a la hora de ser consultado para todas las reformas legislativas educativas que se han aprobado a lo largo de los años; la falta de medios para realizar estos trámites y las elevadas ratios en las aulas.

Ante esta situación, CSIF propone distintas soluciones. Una de ellas es la aprobación de un Pacto de Estado en Educación y contar con la experiencia de los docentes a la hora de elaborar las normas y procedimientos que afecten a la enseñanza. También es necesario revisar y simplificar las tareas burocráticas exigidas al profesorado “acabando, así, con la obsesión de la Administración por las estadísticas”.

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