CSIF denuncia la intención de la Junta de cerrar el laboratorio de sanidad animal de Aracena
• El sindicato asegura que la Junta de Andalucía pretende trasladar el trabajo y el personal al laboratorio de Sevilla
• La administración andaluza intentó el cierre del centro en abril de 2016 pero la denuncia de esta central sindical consiguió paralizarlo
07 de Marzo de 2017

El sindicato CSIF ha denunciado la intención de la Junta de Andalucía de cerrar el laboratorio de sanidad animal de Aracena para trasladar el trabajo y el personal de este centro a Sevilla. La decisión estaría enmarcada dentro de un plan de reestructuración que afectaría a otros seis centros en la comunidad y quedaría recogido en el Decreto que regula la red de laboratorios agrarios y pesqueros de la Junta, que actualmente se encuentra en una fase inicial.

El posible cierre del laboratorio de Aracena -que ya se intentó en abril de 2016 y que CSIF consiguió paralizar después de denunciarlo públicamente- también pretende, según la central sindical, dotar de más carga de trabajo al centro agroalimentario de la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía (AGAPA) ubicado en Bonares, que actualmente tiene menos actividad. Una decisión que a juicio de CSIF “demuestra nuevamente el carácter arbitrario de estas medidas de la Junta que obedecen más a estrategias políticas que a una necesidad real de cambio”.

En este sentido, el sindicato explica que en la provincia sólo existe el laboratorio de sanidad animal de Aracena, un centro de referencia en Huelva desde 1989 ya que se encarga de analizar las muestras para certificar el estado sanitario del ganado equino, ovino, porcino, caprino y bovino de toda la provincia, con un total de 79 municipios. También destacan las salas de serología donde se controlan los riesgos de enfermedades como la peste porcina. Además, el sindicato recuerda que el centro cuenta con nuevas instalaciones inauguradas en 2009, siendo referente en Andalucía, y que da servicio a toda la cabaña ganadera de la provincia de Huelva, concentrada mayoritariamente en la sierra de Aracena y Picos de Aroche.

Por todo ello, el cierre del laboratorio es “incoherente y no tiene ningún sentido de mejora de servicios o de ahorro de costes y tendría unas consecuencias desastrosas a nivel económico, social y laboral en la zona”, lamenta Manuel Antonio Conde, responsable provincial del sector de Administración General de la Junta de Andalucía de CSIF.

En cuanto al personal, Conde advierte que esta medida supondría “reubicaciones traumáticas” de los trabajadores, todos residentes en Aracena, ya que tendrían que desplazarse a más de cien kilómetros de su lugar habitual de residencia. El portavoz sindical asegura que “la plantilla tendría que asumir cambios a nivel laboral además del perjuicio que estos traslados supondrían para las familias” y muestra su preocupación si llega a hacerse efectivo el cierre porque “tememos que esa reestructuración suponga la pérdida de puestos de trabajo”.

No es la primera vez que la Junta intenta clausurar el centro de la sierra onubense ya que en abril de 2016 anunció que pretendía prescindir del laboratorio de Aracena. Entonces, la denuncia pública de CSIF, a la que se sumaron el propio Ayuntamiento de la localidad y las empresas de la zona, consiguió frenarlo. No obstante ahora vuelve a estar sobre la mesa el cierre y, para abordarlo, el próximo jueves 9 de marzo hay convocada una reunión en la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta donde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios trasladará “su firme oposición a la clausura del centro de Aracena y pedirá explicaciones sobre las razones que llevan a esa decisión”, adelanta Conde quien también prevé nuevas acciones sindicales para evitar el cierre si la Junta sigue adelante con esta decisión.