El desafío de la migración para las organizaciones sindicales
18 de Diciembre de 2015

España es actualmente un país receptor de personas migrantes que buscan en nuestra tierra una oportunidad para mejorar sus condiciones de vida, un lugar donde buscar una oportunidad para encontrar su desarrollo personal y familiar. Todo este proceso de mejora pasa por la búsqueda de un empleo, pues éste constituye uno de los motivos más importantes a la hora de tomar la decisión decambiar de país de residencia.

La migración es un fenómeno presente de forma notable en todos los países; en concreto, se calcula que en la actualidad unos 232 millones de personas buscan nuevas oportunidades para mejorar su vida en países distintos al suyo de origen. El flujo migratorio ha crecido tanto estos últimos años que, en el año 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 18 de Diciembre como Día Internacional de los Migrantes y, posteriormente, en el año 2013 adoptó por unanimidad la Declaración del Diálogo de Alto Nivel sobre la Migración Internacional y el Desarrollo.

En su punto segundo se reconoce "la importante contribución de los migrantes y de la migración al desarrollo de los países de origen, tránsito y destino, así como la compleja interrelación entre la migración y el desarrollo". Esto refleja con claridad el papel crucial que juegan los migrantes en la configuración de la nueva sociedad global y del propio desarrollo. Actualmente, todos los países cuentan con un importante número de personas con distintos orígenes, lo que genera una nueva sociedad mucho más diversa.

Precisamente esa diversidad de la nueva sociedad también tiene que estar consolidada desde la comprensión de que el creciente dinamismo de las migraciones laborales presenta un desafío para las organizaciones sindicales. La movilidad de los trabajadores de distintos orígenes y los flujos migratorios de esos mismos trabajadores tienen que constituir un mecanismo en la defensa de las políticas migratorias antidiscriminatorias, con el objetivo de garantizar la igualdad de trato y el acceso a los derechos laborales, sociales y culturales.

Las organizaciones sindicales tenemos la obligación de reclamar y demandar la eliminación de las restricciones que impidan la libre circulación de personas y solicitar la garantía de los derechos establecidos por la Convención Internacional sobre la Protección de Todos los Derechos de los Trabajadores Migrantes y sus Familiares y los Convenios 97 y 143 de la Organización Internacional de los Trabajadores (OIT).

Un nuevo desafío se nos presenta a las organizaciones sindicales en nuestro país. Tratar injustamente a los trabajadores migrantes contribuye a socavar los salarios y las condiciones de trabajo en el mercado laboral nacional. Por ello, garantizar la protección los derechos de los trabajadores migrantes (los más vulnerables) es esencial para conseguir un trabajo digno para todos los hombres y mujeres, pues los derechos de los migrantes son los derechos de todos los trabajadores.

Manuel Antonio Conde del Rio
Secretario Técnico de Inmigración
CSIF-Huelva

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