La gran farsa político sindical
09 de Febrero de 2011

“Señoras y señores, se va a proceder a la firma del acuerdo económico y social para el crecimiento, el empleo y la garantía de las pensiones”
Con este inicio, más propio de una entrega de premios que de la firma de un acuerdo, se procedió a la presentación en sociedad de los partos de la Moncloa, versión Zapatero, en la cual los intervinientes sindicales aportaron sus sesudos comentarios; el Secretario General de la UGT, Sr. Mendez afirmó que “para nosotros, el 2 de febrero no se entiende sin el 29 de septiembre”. Efectivamente, con el fracaso de la huelga general difícilmente podían permitirse otro más. Por su parte, el Secretario de CCOO, Sr Toxo, firman el acuerdo y mantiene su discurso de beligerancia, por supuesto de cara a la galería, aunque a nadie engaña ya a estas alturas.


Todos conocemos el resultado del retraso de la edad de jubilación a los 67 años.-¿Dónde está esa premisa básica de no retrasar la edad de jubilación como límite para la negociación sindical?-. Se retrasa la jubilación anticipada otros dos años; se aumentan los periodos de cotización, etc. Resumiendo: cotizar más años, jubilarse más tarde y cobrar menos. A eso le llaman éxito sindical.
Pero tampoco podemos obviar una curiosísima disposición que garantiza que las condiciones para acceder a una pensión se revisarán de forma continua. El Gobierno, los sindicatos de clase y la Patronal han pactado el siguiente enunciado: "Con el objetivo de mantener la proporcionalidad entre las contribuciones al sistema y las prestaciones esperadas del mismo y garantizar su sostenibilidad, a partir de 2027 los parámetros fundamentales del sistema se revisarán por las diferencias entre la evolución de la esperanza de vida a los 67 años de la población en el año en que se efectúe la revisión y la esperanza de vida a los 67 años en 2027. Dichas revisiones se efectuarán cada cinco años utilizando a este fin las previsiones realizadas por los organismos oficiales
El modelo de reparto seguirá vigente en España y su evidente y estructural insostenibilidad será parcheada, una vez más, mediante una reforma destinada a retrasar la edad de jubilación y reducir progresivamente la cuantía de las futuras prestaciones.
Para nuestra desgracia, el vigente sistema de reparto es "insostenible" económicamente, y ni siquiera se han planteado otras opciones. Y, por supuesto, mucho menos cambiar el régimen de nuestros insignes diputados: ¡Vade retro Satanás!
El acusado descenso demográfico que sufre España y el aumento de la esperanza de vida lo hace totalmente inviable.
A todo esto, sumamos los desastrosos datos del paro, con Castilla La Mancha por encima de la media nacional y entre los puestos de cabeza, a pesar de los pactos, planes y demás costosas acciones que todos sabemos que perjudican a los de siempre. Aderezados con las declaraciones, que calificaría de impúdicas, de la que fuera Consejera de Trabajo y Desempleo de nuestra región, Sra Rodríguez, sobre el ritmo de destrucción de empleo "está claramente bajando poco a poco y llegando prácticamente al final", ¡Hombre! Si le parece con casi 5.000.000 de parados, podíamos seguir al mismo ritmo.
O que se ha mantenido "en la línea de 2010" y es "muy inferior" a las cifras alcanzadas en 2009 y 2008. Habría que recordarle, ante sus mentiras, que en enero de 2010 el paro fue inferior, concretamente 124.890 personas, frente a las 130.930 de enero de 2011.
En su afán de edulcorar los datos del paro, y de mantener los embustes a los que nos tienen acostumbrados desde hace años, la Secretaria de Estado afirmó incluso que actualmente se está en los mismos valores de subida que en los años de bonanza económica.
En enero de 2006, dijo, el desempleo se incrementó el 3,3 % respecto a diciembre de 2005, y en enero de 2011 ha subido el 3,1% en comparación con un mes antes, precisó. No aludió a la abismal diferencia entre las cifras del paro de entonces y de ahora. Si en 2006 el número de parados se situaba en 2.171.000, en 2011 los parados, sin maquillaje, rozan los 4.700.000.
Cuantificando los parados, en enero de 2006, el paro subió en efecto en un porcentaje similar al actual pero dicho incremento se tradujo en 68.000 desempleados. Ahora, la cifra ha sido de 130.000 personas, que es casi el doble.
Y todo este esperpento, ¿para qué? Para que la Canciller Alemana crea que se ha hecho algo. Sin embargo, me temo que al final pagaremos los de siempre, y que a la alemana no le cuela la sobreactuación, bastante pobre, por cierto, en esta infausta obra que podríamos llamar la Gran farsa político sindical.
Por todo lo expuesto, no nos dejemos engañar por los cantos de sirena de nuestros gobernantes, incapaces de revertir una situación económica de tintes muy preocupantes, potencialmente negativos y difíciles de revertir con la aplicación de las políticas actuales.




Roberto Rincón Rodríguez
Presidente del Sector Autonómico de CSI.F Unión Provincial de Toledo