Educación debe preparar las aulas para hacer frente a las bajas temperaturas y reducir el riesgo de contagio de Covid-19
-CSIF considera acertada la decisión de paralizar el regreso a las clases hasta el miércoles, pero señala que la Administración actúa tarde y debe instalar purificadores y medidores de CO2
11 de Enero de 2021
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) aprueba la suspensión de las clases en la región hasta el miércoles, pero denuncia la falta de previsión de una Consejería de Educación que podría proporcionar purificadores de aire y medidores de CO2 a los centros para hacer frente a las bajas temperaturas de cara al regreso a las aulas prevista, al menos, para el próximo miércoles.
CSIF critica la gestión de la crisis sanitaria de coronavirus por parte de la Consejería de Educación, que no supo responder a las exigencias de la primera ola, actuó con confusión en el inicio del nuevo curso escolar y ahora, con la grave situación epidemiológica y el temporal Filomena, vuelve a mostrar su falta de liderazgo tomando decisiones en el último momento.
La Central Sindical indica que a pesar de que la decisión de posponer el regreso al miércoles se debe a un “gran problema de movilidad” por el temporal, según ha comunicado la titular de Educación, Rosa Ana Rodríguez, el problema de conjugar las bajas temperaturas y la ventilación persistirá.
El presidente del Sector de Educación de CSIF Castilla-La Mancha, José Antonio Ranz, mantiene que “otras comunidades ya anunciaron en los días previos la suspensión de las clases presenciales, adelantando decisiones sobre la conciliación laboral de las familias afectadas, pero aquí en la región se ha esperado al último momento”.
CSIF mantiene que el aplazamiento del regreso presencial a las aulas es la decisión correcta para garantizar la salud de alumnos, docentes y personal de los centros educativos, tal y como se reclamó ayer las localidades confinadas del área de la Gerencia de Atención Integrada de Manzanares (Ciudad Real), pero “desde octubre ya estamos reclamando que la Consejería proporcione purificadores y medidores a los centros, lo que ahora hubiera permitido las clases presenciales en aquellas provincias y zonas de la región en las que hay una menor incidencia del temporal”.
Sin embargo, la Consejería no procedió a su compra como medida adicional a la distancia de seguridad y las mascarillas, y ahora “toda la comunidad educativa de la región paga los platos rotos, una vez más se carga toda la responsabilidad sobre el profesorado porque la Administración educativa no ha hecho sus deberes”.
Por último, CSIF indica que se debe implantar un calendario de pruebas PCR para todo el profesorado, además de informar sobre cuándo se producirá la vacunación voluntaria de docentes.