Cada día se pierde un profesor en la universidad pública, mientras la privada gana cuatro
ACTUALIDAD/ UNIVERSIDAD
09 de Julio de 2019
Cada día se pierde un profesor en la universidad pública, mientras la privada gana cuatro

La plantilla de personal docente e investigador (PDI) de las universidades públicas (102.297 personas en el curso 2016-2017) arrastra un déficit de 1.610 personas respecto a 2011, cuando comenzaron los recortes. Por el contrario, la plantilla de las universidades privadas ha aumentado en 4.406 personas.

Según un análisis de CSIF, a partir de la última estadística oficial (“Datos y Cifras del Sistema Universitario Español 2018-2019”), esto supone que a lo largo de los últimos seis años académicos se ha perdido más de un profesor cada día lectivo en las universidades públicas, mientras que las privadas han ganado cuatro.

PROFESORES ASOCIADOS A 400 EUROS

Asimismo, casi una cuarta parte del personal docente de las universidades españolas pertenece a la categoría de los profesores asociados, por lo general, personas que desarrollan una actividad profesional fuera del centro de estudios, tienen un trabajo externo a la Universidad e invierten algunas horas en la docencia, a través de un contrato temporal y dedicación a tiempo parcial. Cobran unos 400 euros al mes por dar clase unas horas aunque cada vez se les incluyen nuevas actividades docentes (tutorías, seguimiento Trabajos Fin de Grado, clases en Másteres) y que ante el incremento producido durante los últimos años (son ya 22.871 y suponen el 43,3 por ciento de los contratos), el Ministerio ha decidido publicar este año las cifras, por primera vez desde que hay estadística.

Así, a lo largo de los últimos seis años académicos, las universidades públicas han perdido 5.719 profesores funcionarios, mientras que el número de contratados aumenta en 4.109. De hecho, los contratados suponen ya el 52 por ciento de la plantilla, frente al tope del 49 por ciento que marca la ley de Universidades. Con estos datos, resulta evidente que la universidad pública se está desmantelando y que se hacen necesarias medidas que incrementen, renueven y estabilicen las plantillas de profesores universitarios.

ENVEJECIMIENTO CRÓNICO EN LA UGR

Por otra parte, las plantillas de las universidades cada vez están más envejecidas, con un cuerpo docente universitario que supera los 54 años de media. De hecho, en muchas universidades casi una cuarta parte de su plantilla está próxima a su jubilación, como es el caso de la Universidad de Granada (UGR).

Según datos de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios en Granada, sindicato mayoritario en la Junta de Personal Docente Investigador de la UGR, el 85 % de los catedráticos tiene más de 50 años de edad; el 60 % de los profesores titulares y el 75 % de los laborales superan los 40 años; y el 90 % de los profesores ayudantes doctores se sitúa entre los 30 y 50 años de edad. De continuar con esta dotación de plazas, la Universidad de Granada tendrá una crisis con consecuencias graves sobre las condiciones de trabajo del personal docente que urge a actuar de inmediato.

Por ello, CSIF Granada reclama estrategias y medidas que permitan captar y retener talento joven junto a medidas para el profesorado mayor de 60 años, como programas de jubilación anticipada o la revisión de las actuales reducciones de carga docente por edad.

Junto a estas medidas, el sindicato llama a reforzar la figura del PDI universitario con una carrera profesional clara y sin cambios de normas cada cinco años, como lleva sucediendo desde décadas, un plan realista y eficaz para conseguir la conciliación familiar y laboral –aspecto poco desarrollado en la UGR con una consecución de poco más del 20 %- además de la recuperación del salario recortado por la Administración como la devolución del 5 % retirado por la Junta de Andalucía en los años 2013 y 2014.