"CSIF asegura que el Ayuntamiento de Granada cuenta con desfibriladores en los distintos distritos del mismo"
06 de Abril de 2016

Según CSIF, el personal municipal ya ha tenido ocasión de salvar vidas gracias a los desfibriladores ubicados en las distintas instalaciones del ayuntamiento de Granada, tal y como ocurrió en Bola de Oro.

La prensa recientemente destacaba la importancia y la necesidad de que las instalaciones con gran afluencia de público cuenten con estos equipamientos y el personal que trabaja en ellos con la formación necesario para su uso.

En este sentido CSI-F quiere transmitir a la ciudadanía de Granada la tranquilidad de que en las instalaciones municipales del Ayuntamiento de Granada existen empleados y empleadas públicas formadas y capacitadas para hacer uso de los desfibriladores allí instalados y realizar los primeros auxilios en caso de una emergencia sanitaria.

El Ayuntamiento de Granada dispone de un total de desfibriladores semiautomáticos (DESA) distribuidos en diferentes edificios municipales, conforme a la normativa de la Junta de Andalucía.

Desde el año 2013, el personal técnico del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales y del Centro de Medicina Deportiva iniciaron los trabajos para obtener la calificación de zona cardioasegurada”.

Para obtener esta calificación la Junta de Andalucía exige una serie de requisitos, principalmente contar personal formado a través de un plan de formación, disponer de desfibriladores y de un mantenimiento adecuado de estos.

Los equipos están ubicados en lugares visibles y accesibles para ser utilizados por el personal acreditado, personal sanitario o cualquier persona usuaria de las instalaciones municipales que lo necesiten en caso de que se presente una situación de emergencia.

Son las instalaciones deportivas municipales las calificadas como zonas cardioaseguradas: Complejos Deportivos de Aynadamar, Núñez Blanca, Bola de Oro, Chana, los polideportivos San Francisco Javier, Paquillo Fernández y Cerrillo de Maracena así como la piscina cubierta Arabial, aunque hay desfibriladores instalados también en Mondragones, Plaza del Carmen, Huerta del Rasillo y en ambos Parques de Bomberos.

La totalidad de los trabajadores y trabajadoras destinados en estos centros de trabajo recibió la formación necesaria para tal acreditación, tanto a nivel teórico como práctico.

Para CSI-F el papel de estos empleados/as públicos del servicio de instalaciones deportivas en particular y del Ayuntamiento de Granada en general, es fundamental para que la respuesta en una emergencia sanitaria sea efectiva.

Los cinco minutos posteriores a una parada cardiorrespiratoria son claves para la persona afectada y por ello es fundamental que la persona que tiene el contacto inicial actúe de forma inmediata alertando a los equipos de emergencias sanitarias y aplicando, entre tanto llegan estos, técnicas de reanimación básicas, como la ventilación boca a boca y el masaje cardiaco externo.

La disponibilidad de un equipo de desfibrilación eléctrica, que puede ser utilizado por personal ajeno a la profesión sanitaria con la realización de un curso básico de entrenamiento, añade el recurso más eficaz para restablecer el ritmo cardiaco viable y reducir al máximo el riesgo de muerte.

Desde que se implantaron los desfibriladores en las instalaciones deportivas municipales se han producido varias intervenciones con diferente resultado. Hace tres años, en el Pabellón de Bola de Oro se salvó la vida de un usuario que padeció una parada cardiaca y que gracias a la rápida intervención del personal allí destinado consiguió estabilizarse hasta la llegada de los equipos de emergencias.

Por desgracia, contar con estos medios a veces no es suficiente para evitar tristes desenlaces. El pasado mes de febrero un miembro de una peña de fútbol sufrió un infarto muy grave en el polideportivo municipal Paquillo Fernández. La rápida intervención del trabajador que allí se encontraba, quien aplicó estrictamente el protocolo que les ha sido instruido, no pudo salvar su vida, pues la gravedad de la parada lo impidió.

Para garantizar la máxima efectividad, el personal municipal debe recibir formación continua y entrenamiento periódico para solventar este tipo de situaciones con la mayor eficacia posible y sobreponiéndose a la tensión y la responsabilidad que conllevan estas emergencias.

CSI-F ya advertido a la Concejalía de Personal de que, de acuerdo con el Plan de Formación Municipal vinculado a la acreditación de zonas cardioaseguradas, debe poner en marcha a la mayor brevedad los cursos de reciclaje que deben realizarse cada dos años preceptivamente.