CSIF pide más personal para garantizar la seguridad de los reclusos y de los funcionarios
"Los funcionarios hacen una labor inmensa en la reinserción de los presos y en la prevención de conductas violentas, pero ese trabajo se resiente cuando la plantilla es escasa"
12 de Abril de 2018

Tras los últimos episodios vividos en la cárcel de Badajoz, el delegado del sindicato CSIF en el centro penitenciario de Badajoz, Alejandro Vélez, relaciona los mismos con la escasez de personal de vigilancia que sufre el centro.

Vélez manifiesta que para que se preste un buen servicio se debería incrementar en un 20% el número de funcionarios dedicados a la vigilancia y el control de los módulos. Como ejemplo, habla de la agresión que sufrió un funcionario el 29 de marzo al ser atacado por un recluso en el comedor de uno de los módulos. «El preso lo cogió por detrás, lo inmovilizó y lo tiró al suelo hasta que la rápida intervención de los funcionarios permitió reducir al interno».

El representante de CSIF defiende la profesionalidad de las plantillas actuales. «El buen hacer de los funcionarios permitió descubrir un butrón en una celda el 25 de febrero. También han prevenido otros dos intentos de suicidio en las últimas semanas, pero faltan vigilantes y aumentan las situaciones de conflicto». CSIF cree que la solución pasa por incrementar el número de funcionarios para que siempre haya al menos tres en cada módulo. «Uno de ellos debería estar en el búnquer de la planta baja para controlar el acceso y los otros dos dedicados al control de las dos plantas del módulo, pero en ocasiones sólo hay dos vigilantes».

Además, Vélez no limita al problema a la prisión de Badajoz, sino que lo hace extensivo a la de Cáceres, donde en fechas recientes, los funcionarios tuvieron que actuar cuando un preso prendió fuego a su celda. «El problema se agrava porque el centro de Cáceres está recibiendo presos altamente peligrosos a pesar de no estar preparado para ello».

CSIF estima que la solución pasa por crear 3.000 plazas a nivel nacional. Asimismo, pide una equiparación de sueldos con los funcionarios de prisiones catalanes, que cobran una media de 400 euros mensuales más.

Fuente: “Diario HOY Extremadura”