CSIF que no se escatime en equipos de protección para profesionales de la sanidad pública ante el aumento de contagios por COVID-19
Sanidad
23 de Julio de 2021

CSIF pide que no se escatime en equipos de protección individual para los profesionales de la sanidad pública cordobesa ante el aumento de casos por COVID-19. El sindicato manifiesta la necesidad de que el personal cuente con todo el material para hacer frente a esta quinta ola, puesto que el riesgo de contagio por exposición aumenta conforme lo hace el número de personas que se atienden en los centros de Atención Primaria y en los hospitales.

El Sector de Sanidad de CSIF Córdoba señala que “La Junta de Andalucía saca pecho por las existencias de material de protección con las que cuenta, pero de nada sirve que estén almacenadas, ya que donde deben estar es en los centros de trabajo, al servicio de un personal que a diario se juega la vida atendiendo a la ciudadanía”. La organización pide que se dé formación e información a los y las trabajadores/as nuevos sobre cómo ponerse y quitarse los EPI, así como sobre su uso y desecho, ya que una mala manipulación también supone un riesgo de contagio, al mismo tiempo que “hay que facilitar todos los recursos y poner en marcha todas las acciones necesarias para que los profesionales puedan realizar sus labores con todas las garantías”.

El SAS cuenta actualmente con 24 profesionales de baja por haber dado positivo en COVID-19 en Córdoba, según los datos del último informe de Prevención de Riesgos Laborales facilitado por la Administración sanitaria, de los que 18 son mujeres (un 75%) y 6 son hombres (el 25%). Son 11 más que hace un mes, lo que supone un crecimiento de casi el 85%. El Hospital Universitario Reina Sofía aglutina a 15 de estos empleados contagiados, mientras que en el Área Sanitaria Sur son 4, en el Área Sanitaria Norte, 3, y en el Distrito Guadalquivir, 2. La cifra de trabajadores contagiados en Córdoba desde el inicio de la pandemia asciende a 1.236 profesionales.

Las denuncias del sindicato por la falta de EPI y otros elementos como batas, mandiles, patucos, gorros, gafas y mascarillas se vienen sucediendo desde el inicio de la crisis sanitaria. De hecho, llegó a presentar una demanda ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) contra la Consejería de Salud y Familias y contra el Servicio Andaluz de Salud por lo que entendía como una “vulneración de derechos fundamentales” en cuanto a la salud y seguridad en el trabajo del personal de la sanidad ante la pandemia ocasionada por el SARS-CoV-2.

CSIF Sanidad Córdoba, además, recalca que el plan de verano del SAS es “insuficiente” un año más, siendo aún más preocupante este 2021 por la situación de pandemia que se vive y por el aumento de contagios en esta quinta ola. “Las contrataciones y las sustituciones escasean, y eso tiene una traducción directa en la sobrecarga con la que trabaja el personal y en una bajada de la calidad asistencial”.