CSIF pide una compensación económica y laboral para los profesionales de la sanidad andaluza por su trabajo durante la pandemia
Sanidad
15 de Junio de 2020

La Central Sindical CSIF Sanidad Andalucía ha solicitado a la Consejería de Salud y Familias de la Junta que compense económica y laboralmente a los profesionales del sistema sanitario público que han estado estos tres meses atendiendo las necesidades generadas por la pandemia de la Covid-19 y que continúan haciéndolo, “en reconocimiento al espíritu de sacrificio personal en favor de la salud y el bienestar del conjunto de la sociedad y como símbolo de la lucha contra la pandemia en el que se han convertido”.

En un escrito dirigido al consejero del ramo, Jesús Aguirre, por parte del presidente del Sector de Sanidad de CSIF Andalucía, Victorino Girela, la central sindical traslada esta petición dirigida a beneficiar a los profesionales que trabajan en primera línea contra el Coronavirus, y que –según recuerda el responsable sindical-- han sido galardonados con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2020.

En concreto, la solicitud de CSIF incluye una compensación, o plus de penosidad, de 3 días de permiso, con compromiso de sustitución, por cada mes de trabajo en situación de pandemia para todos los profesionales, de todas las categorías que componen el Sistema Sanitario Público de Andalucía.

Igualmente, se demanda una gratificación económica para este mismo personal, en pago único y en la cuantía equivalente a una nómina ordinaria de cada profesional, así como el abono mensual de un plus de peligrosidad, mientras continúe el riesgo de exposición al SARS-CoV-2, a negociar en la Mesa sectorial de Sanidad.

Asimismo, otra de las peticiones de la central sindical a este respecto es el pago del 100% del Complemento al Rendimiento Personal (CRP), u objetivos en su caso, como consecuencia de la modificación de las circunstancias laborales y la dificultad para su evaluación.

Según expone Girela en su escrito, para la concesión del Premio Princesa de Asturias de la Concordia, el jurado de dicho galardón argumenta que “dicho personal ha estado expuesto a una alta y agresiva carga viral, y que su entrega incondicional haciendo frente a largas jornadas de trabajo, sin contar en ocasiones con el equipamiento y los medios materiales adecuados, representa un ejercicio de vocación de servicio y ejemplaridad ciudadana”.

“Gracias a este esfuerzo, se ha podido atender a un número muy elevado de pacientes infectados y víctimas mortales, realizando incluso una labor de profunda humanidad al acompañar a enfermos ingresados y a personas cuyos familiares no podían estar presentes en sus últimas horas de vida”, ha indicado. “Esa responsabilidad ha puesto en riesgo su propia salud personal, hasta el punto de ser el colectivo más afectado por la pandemia en nuestro país, superando los 51.000 infectados y más de 60 fallecidos”, ha añadido el presidente del Sector de Sanidad de CSIF-A.

Asimismo, ha recordado que en nuestra comunidad “este dato cobra especial relevancia, ya que aquí suponen más del 20% del total de afectados, claramente superior al 15% correspondiente a la media nacional”, por lo que “desde el Sector de Sanidad de CSIF entendemos que han sido muchos los elementos y muy graves las consecuencias de la pandemia por coronavirus, concurriendo múltiples circunstancias que están llevando a la desesperación y sentimiento de desamparo de los profesionales de la salud”.

Circunstancias que han desesperado al personal sanitario

Entre dichas circunstancias, Girela cita “el error en la previsión inicial de los efectos de la enfermedad, continuas improvisaciones en forma de guías o procedimientos de actuación de los profesionales que se han estado cambiando permanentemente, modificación en las recomendaciones (particularmente en el uso de las mascarillas), desabastecimiento de elementos de protección en todos los centros sanitarios por una provisión escasa de los mismos, material defectuoso, así como estrategias erróneas en cuanto a la realización de test o pruebas diagnósticas”.

“Y a ello debemos añadir las conclusiones de múltiples estudios que ponen de manifiesto el estrés postraumático, el insomnio, los síntomas depresivos o de ansiedad, y el agotamiento emocional que han sufrido los profesionales en relación con esta pandemia”, añade Girela.