CSIF afirma que la pérdida de empleo público empeora los servicios al ciudadano
09 de Enero de 2015

· Las administraciones han reducido en más de 3.700 personas sus plantillas en la provincia desde 2009
· La central sindical denuncia que, además de destrucción de empleo, los trabajadores públicos sufren precariedad laboral y pérdida de poder adquisitivo

La Central Sindical Independientey de Funcionarios, CSIF, de Córdoba lamenta “la pérdida de calidad de los servicios públicos” producida por la destrucción de empleo dependiente de las administraciones registrada en los últimos cinco años. Según el Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, editado por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, la provincia tenía un total de 44.841 trabajadores públicos el 1 de julio de 2014. Son 3.709 menos que en la misma fecha de 2019, lo que supone una merma del 7,6%

Todas las administraciones han destruido empleo en el último trienio, aunque CSIF considera que es “especialmente preocupante” la situación del personal perteneciente a la Junta de Andalucía, ya que en este caso se han perdido 2.276 puestos de trabajo, quedándose el total en 23.558. Dentro de este ámbito se incluyen áreas tan sensibles para la sociedad como la enseñanza y la sanidad. En el primero de estos servicios se han quedado por el camino casi 280 empleos desde 2009, mientras que en los hospitales y centros de salud las plantillas han menguado en más de 500 personas. En el caso de los ayuntamientos y la Diputación se han perdido unos 900 puestos de trabajo en este periodo, mientras que la Administración General del Estado han sido algo más de 300 los puestos que han desaparecido.

La presidenta provincial de CSIF Córdoba, Francisca Carretero, asegura que los “grandes perjudicados” por este “recorte brutal” del empleo público “son los ciudadanos”, que “ven cómo los servicios que reciben de las administraciones presentan una calidad inferior”. Carretero pide la retirada de la tasa de reposición impuesta del 10% por el Gobierno central, por la que solo un trabajador de cada 10 que se da de baja o se jubila es sustituido en su puesto. “La masificación y el aumento de las listas de espera es la consecuencia de estas equivocadas políticas de austeridad”, resalta.

La máxima responsable de CSIF Córdoba señala que la pérdida de empleo público no es el único problema que afecta al personal de las administraciones, sino que se ha detectado una precariedad creciente. Casos como la contratación al 50% y al 75% para el personal eventual en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) así lo atestiguan. A todo esto hay que añadir la pérdida de poder adquisitivo que han sufrido los empleados públicos en los últimos años, que de media ha sido de entre un 30 y un 40%. “Los empleados públicos hemos visto perder gran parte de nuestras retribuciones, sobre todo por el impago de las pagas extra desde hace algunos años”, concluye Carretero.

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