CSIF alerta de los problemas por el traslado de urgencias ginecológicas a urgencias pediátricas en el hospital Clínico
El sindicato avisa del riesgo para la salud de embarazadas y de niños que acuden a esos servicios de este centro de referencia

18 de Febrero de 2021
Zona de exploración, con paraban al fondos

CSIF alerta de los problemas que está generando la deslocalización del paritorio del hospital Clínico de Valencia y el traslado del servicio de urgencias obstétrico-ginecológicas a la unidad de urgencias pediátricas. Este cambio se produjo al reutilizarse el paritorio para habilitar habitaciones de UCI para pacientes con covid-19. El sindicato lamenta la falta de planificación y advierte del riesgo para embarazadas y para niños.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) explica que ahora la sala de exploraciones de urgencias obstétrico-ginecológicas y la sala de observación pediátrica comparten espacio. La única separación entre ambas la constituye un paraban que ni siquiera cierra completamente el cubículo. Esta situación provoca, por ejemplo, la coincidencia de pacientes en salas comunes o que no se respete los circuitos covid.

El sindicato alerta también de la “amenaza para su salud” que supone “ubicar a embarazadas en zona de urgencias pediátricas, ya que corren el riesgo de contagiarse de enfermedades propias de niños, como rubeola o sarampión, lo cual puede tener graves consecuencias para la vida y el desarrollo del feto”. Además, avisa de la falta de intimidad, ya que “no existe un espacio donde puedan cambiarse las mujeres, lo que provoca en ocasiones que lo hagan en una sala de exploraciones pediátricas, con el riesgo de infección cruzada que esta práctica supone”.

CSIF insiste en esta cuestión de desprotección del paciente, ya que, como indica, “el aseo para las pacientes se encuentra en la sala de espera, lo que obliga, tanto por cuestiones fisiológicos como para toma de muestras, a salir en camisón a un espacio concurrido”.

La central sindical, del mismo modo, recalca que, con esta reubicación, “el espacio para la reanimación de recién nacidos no es el adecuado ni por espacio ni por dotación de material”. A este respecto pone como ejemplo la falta de almacén, lo que deriva en que “material necesario para la atención de urgencias obstétrico ginecológicas sea almacenado en una bañera”.

El sindicato lamenta esta situación, máxime en un recinto como el Clínico, hospital de referencia en neonatología y que dispone de un equipo de profesionales altamente cualificado para atender problemas importantes en recién nacidos.

CSIF considera que esta reubicación, que no ha tenido en cuenta la opinión de las matronas ni ha respetado turnos de personal de enfermería y TCAE ni se ha trasladado previamente a los trabajadores, se podría haber evitado “de haberse acondicionado el hospital de campaña o el militar para pacientes graves de covid-19 o de haberse empleado el hospital de la Malvarrosa para ubicar la unidad de endoscopias digestivas y rediseñar ese espacio del Clínico como UCI de covid en lugar de ocupar el paritorio”.