CSI·F anuncia recursos y movilizaciones contra el Gobierno por permitir la venta del cupón a personas ajenas a la ONCE
13 de Junio de 2011

El sindicato CSI·F reclamará al Gobierno la derogación de la reforma del reglamento del cupón de la ONCE que autoriza su venta por parte de cualquier persona física o jurídica. Esta medida, que comenzaría a aplicarse a partir del 1 de julio, “pone en serio peligro la estabilidad de los puestos de trabajo de miles de personas en la Comunidad Valenciana”.

La sección sindical en la ONCE de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI·F) advierte que “emprenderemos las acciones que consideremos necesarias para intentar paralizar este atropello”. Además de pedir la derogación del reglamento en lo que respecta a la entrega de producto a establecimientos, el sindicato también plantea una recogida de firmas y movilizaciones de protesta en la Comunidad Valenciana.

CSI·F considera que esta medida, aceptada por el Consejo de Protectorado de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) que preside la ministra Leire Pajín, “pone en riesgo de desaparición a nuestra institución al querer trasvasar las ventas de los productos de juego que comercializamos a una red de distribución ajena al vendedor”. El sindicato afirma que esta circunstancia provocará “un duro revés en la viabilidad del empleo y en la inserción social de las personas con discapacidad y del resto de trabajadores de la ONCE”.

La central sindical achaca la situación que ha derivado en esta medida a “la errática política comercial que la dirección de la ONCE ha llevado a cabo en los últimos años y que ha respaldado el sindicato mayoritario, UTO-UGT”. CSI·F lamenta que “no les ha importado las condiciones laborales a las que han sometido a los trabajadores discapacitados en la venta del cupón y ahora ponen en peligro sus puestos de trabajo”.

El sindicato también hace un llamamiento a la ciudadanía a que “siga colaborando, como hasta ahora, con nuestro carácter social y continúe comprando nuestros productos a través de los puntos de venta tradicionales, que no son otros que los vendedores ciegos o con otras discapacidades. Únicamente así podremos seguir cumpliendo con nuestros compromisos sociales”.