VALORACIÓN DE CSIF SOBRE EL RD QUE REGULA LA EVALUACIÓN, PROMOCIÓN Y TITULACIÓN
Para CSIF la posibilidad de otorgar titulaciones con materias suspensas implica una reducción del prestigio de las mismas y perjudicará sobre todo a la educación pública. Se está trasladando un mensaje equivocado sobre lo que supone la cultura del esfuerzo.
Para luchar contra el fracaso escolar no hay que permitir la promoción y titulación con suspensos, sino que hay que invertir en educación pública rebajando ratios, reforzando la autoridad del profesorado y dignificando la figura docente, entre otras medidas.
19 de Noviembre de 2021

CSIF ya puso de manifiesto en el mismo momento que se publicó la LOMLOE su desacuerdo con diversos aspectos negativos de la misma. Ahora vemos desarrollados por Reales Decretos algunos de estos puntos de la LOMLOE que criticamos en su momento y se constata lo que CSIF ya denunció en su momento. Concretamente el Real Decreto 984/2021, de 16 de noviembre, por el que se regula la evaluación y la promoción en la Educación Primaria, así como la evaluación, la promoción y la titulación en la Educación Secundaria Obligatoria, el Bachillerato y la Formación Profesional, supone trasladar un mensaje equivocado al alumnado y desprestigiar la la labor y la figura del docente.

Para CSIF la posibilidad de otorgar titulaciones con materias suspensas implica una reducción del prestigio de las mismas, que perjudicará sobre todo a la educación pública, a la que tanto queremos y defendemos desde CSIF. Por otro lado, la posibilidad de realizar el Bachillerato en tres cursos debe ir aparejada de la dotación adecuada de recursos humanos para los centros educativos, si no la organización para ofertar estos estudios en 3 años será complicada.

Estas medidas pueden generar además conflicto e inseguridad entre el equipo docente y desde luego no ayudan a reforzar la figura del profesorado.

Desde CSIF consideramos que se ha dado un paso atrás con esta normativa que regula la evaluación, promoción y titulación en nuestro sistema educativo y que además no solucionan para nada los problemas de nuestro sistema educativo. Para luchar contra el fracaso escolar la solución no es permitir la promoción y titulación con suspensos, sino que hay que invertir en educación pública rebajando ratios, reforzando la autoridad del profesorado y dignificando la figura docente, entre otras medidas.