CSIF considera fundamental el incremento de la realización de test de antígenos
-El sindicato solicita a la Comunidad de Madrid el refuerzo de unidades para frenar la transmisión del virus
-Al caos existente en los centros de Atención Primaria y al cierre de Urgencias en estos centros, se suma la clausura de Atención Rural en Arganda del Rey, Moralzarzal y Velilla de San Antonio
28 de Diciembre de 2021
CSIF considera fundamental el incremento de la realización de test de antígenos

Tras las fiestas de Nochebuena y Navidad, y muchas celebraciones previas en centros de trabajo y otras reuniones sociales, ya se ha dejado notar el aumento incontrolado de nuevos casos positivos de la variante ómicron, transmitida en los últimos días entre compañeros de trabajo y convivientes.

Muchos madrileños ante la imposibilidad de encontrar test de antígenos y presentar cuadros catarrales o gripales propios de estas fechas, sospechosos de contagio covid, han decidido, tal y como recomiendan las autoridades sanitarias, acudir a los puntos dispensados en los distintos hospitales de la Comunidad de Madrid, para realizarse dicho test antes de incorporarse a trabajar.

La sorpresa con la que se encontraban, que dependiendo del hospital que eligieran los ciudadanos para ir a realizarse el test de antígenos, los tiempos de espera variaban de manera radical: desde los veinte minutos de cola en algunos centros hospitalarios a las cuatro horas de retraso, como sucedió en el Hospital Infanta Sofía y también en el Hospital Infanta Leonor. Cuatro horas bajo una incesante lluvia.

En CSIF creemos en una necesaria detección precoz de todos los casos compatibles con COVID-19, ya que continúa siendo uno de los puntos clave para controlar la transmisión de SARS-CoV-2. Por este motivo urge la necesidad de habilitar más puntos para la realización gratuita de test de antígenos, sobre todo en aquellos municipios y zonas de la ciudad de Madrid que vieron cerrados sus Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) al inicio de la pandemia. Los seis millones de personas a los que estos servicios deberían dar cobertura sanitaria diariamente ven cómo se han de desplazar a los hospitales adscritos al Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) para la realización de estas pruebas, al no habilitarse zonas y personal propio y de refuerzo en todos los centros hospitalarios.

Desde CSIF insistimos a la Consejería de Sanidad para que habilite carpas donde se pueda llevar a cabo la realización de estos test: grandes espacios municipales, aparcamientos de grandes zonas comerciales, etc. Además, estos test pueden ser realizados por el personal sanitario de Protección Civil o Cruz Roja, así como personal sanitario jubilado o sanitarios del Ejército.

Una medida de urgencia así ya se hizo en tiempo récord con la construcción del Hospital Isabel Zendal, para descongestionar el colapso de las unidades de hospitalización y de las UCI de los hospitales madrileños en la primera ola. ¿Por qué ahora no se hace lo mismo en el nivel asistencial de la Atención Primaria, el servicio más afectado y tensionado en esta sexta ola? A la situación ya existente se suma ahora la carga de la vacunación gripal, las vacunas covid a niños de 5 a 11 años y las dosis de recuerdo por franjas de edad.

¿Con qué personal se cuenta?

Urge aumentar el número de trabajadores dedicados a la lucha contra el covid. Hay que recuperar los contratos a jornada completa del personal sanitario que no continúa, a pesar de los anuncios que hizo la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de la renovación de todos los refuerzos covid. Incentivar con condiciones laborales atractivas para médicos de familia y pediatras. Se debe contratar desde las bolsas de trabajo del SERMAS y del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

También se necesita personal administrativo, así como celadores destinados a Atención Primaria que refuercen las Unidades de Atención Domiciliaria. Parece ser que en la Consejería de Sanidad desconocen la función de estas unidades, unidades cuyo trabajo no se centra solamente en la atención telefónica y, por supuesto y a pesar de las acusaciones de Isabel Díaz Ayuso, no son las responsables de la saturación de los centros de salud. Las declaraciones de la presidenta solo demostraron un clamoroso desconocimiento de sus funciones y de la realidad actual en los centros de salud.

Estas Unidades de Atención al Usuario soportan una enorme carga de trabajo sin aumento estructural de sus plantillas: el número de profesionales que desempeñan aquí su trabajo es el mismo que antes de la pandemia. Pero ahora se le añade el aumento de la población a atender, el cambio de modelo asistencial o la falta de líneas telefónicas, Todo ello impide dar una atención adecuada a los ciudadanos. Como consecuencia, lo visto en los últimos días en numerosos centros de salud de la Comunidad de Madrid: largas colas de espera a las puertas de dichos centros.

Los culpables, por más que se empeñe la presidenta de la Comunidad de Madrid, no son los profesionales administrativos de estas unidades, ni el personal facultativo y sanitario de los centros de salud. Díaz Ayuso debería preguntar a Gerencia de Atención Primaria, conocedora, desde antes de la pandemia, de esta realidad. Aquí sí se debería investigar el por qué no se han tomado medidas anticipadas para evitar esta situación actual.

Varios centros del Servicio de Atención Rural, cerrados

Esta mala gestión que se está haciendo desde la Comunidad de Madrid también ha hecho que se deban cerrar varios Centros de Salud del Servicio de Atención Rural (SAR), Concretamente, Arganda del Rey, Moralzarzal y Velilla de San Antonio han visto clausurados sus centros y ahora mismo no se están prestando servicios asistenciales a estas poblaciones debido al cierre de los mismos. En CSIF estamos convencidos de que esta situación se hubiera podido evitar con la presencia de médicos dispuestos a suplir las ausencias.

No es suficiente para la cobertura de sustituciones el Plan Especial de Retribuciones, exclusivo para médicos de Urgencias de SUMMA 112 y SAR, aprobado por la Consejería de Sanidad (que entró en vigor el pasado 23 de diciembre y finalizará el próximo 9 de enero, coincidiendo con el fin del período navideño). Este plan solo contempla el abono a este colectivo del doble de la guardia. Este plan, que fue rechazado por CSIF al excluir al resto profesionales sanitarios, como se ve, no ha tenido la aceptación y demanda esperada.

Esta situación demuestra que no todo se soluciona con dinero: es necesaria una buena gestión, una planificación y un refuerzo de recursos humanos con unas condiciones de trabajo dignas.

Estamos convencidos de que cuantas más unidades con personal suficiente se habiliten en los 23 municipios madrileños y en las 14 zonas de la capital que no cuentan con SUAP (cerrados sine die), más se agilizará la detección de contagios.

En caso de no hacerlo, quedará demostrado una vez más, como actual dirigente de la Comunidad de Madrid, el desinterés y la inacción política de la presidenta hacia la salud y la sanidad de los madrileños.