CSIF exige al consejero Reyero un plan de choque en las residencias para afrontar con mayores garantías nuevos rebrotes
- Denuncia que centros residenciales como Francisco de Vitoria, Nuestra Señora del Carmen o González Bueno superaron con creces los 100 fallecimientos por COVID-19
- Pide que se revise la actuación de algunos directores de residencias ante el alto número de fallecidos en determinados centros
10 de Julio de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha pedido al consejero de Políticas Sociales de la Comunidad de Madrid, Alberto Reyero, que diseñe sin más dilación un plan de choque para las residencias de mayores, personas con discapacidad y menores, que permita afrontar rebrotes de la pandemia de COVID-19 con mayores garantías para usuarios y trabajadores.

Así se lo plantearon el presidente de CSIF Madrid, Francisco Camarillo, y la responsable de Administración General de la Comunidad de Madrid de CSIF, Elena Moral, en una reunión mantenida ayer con el consejero y el resto de sindicatos de Mesa Sectorial. En el encuentro, el primero que se celebra desde el inicio de la pandemia, los representantes de CSIF exigieron al consejero el acopio de material de protección necesario para usuarios y trabajadores, así como la adopción de medidas drásticas para evitar que un rebrote de COVID-19 se vuelva a cebar con los centros residenciales.

En este sentido, CSIF destacó que residencias como Francisco de Vitoria, Nuestra Señora del Carmen o González Bueno superaron con creces los 100 fallecidos por una alarmante falta de previsión y de medios de protección para residentes y personal, y por la ausencia de protocolos efectivos que evitaran el alto índice de contagios que se produjo entre los usuarios de estos centros.

Durante el encuentro, CSIF enumeró todas las actuaciones y escritos presentados por este sindicato desde el inicio del Estado de Alarma, como la comunicación de deficiencias en todos los centros de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS), denuncias ante la Inspección de Trabajo por la falta de medios de protección o la querella presentada contra el ministro de Sanidad ante el Tribunal Supremo por este motivo.

CSIF aprovechó la reunión para criticar la opacidad de la Consejería que dirige Reyero con los sindicatos, a los que no ha facilitado información sobre el número de contagios reales en las residencias. Toda la información de la que ha dispuesto CSIF ha sido recogida por sus propios delegados, ya que las reiteradas peticiones de información fueron desoídas por esta Consejería.

CSIF también mostró su rechazo por la clasificación que se hizo de residentes por sintomatología y no por diagnóstico: este sindicato pidió desde el inicio de la pandemia pruebas PCR para residentes y trabajadores —no se han hecho hasta mayo-junio— con el fin de proporcionar los tratamientos adecuados y de no mezclar a usuarios sanos con contagiados.

Ante el alto número de contagiados y fallecidos por COVID en algunas residencias, CSIF pidió al consejero que revise la actuación de las Direcciones de algunos de estos centros del AMAS y que evalúe si la gestión de cada una de ellas ha sido la más adecuada. Asimismo, se le recordó que el inicio de las visitas provocó un pico de nuevos contagios que se debería haber evitado si los protocolos hubieran sido claros y más restrictivos con el acceso de personas ajenas a las residencias al interior de las mismas.

En cuanto a la contratación personal ante el agotamiento de bolsas, CSIF pidió una profesionalización de los centros, más que una medicalización, con la incorporación de enfermeras y TCAEs (titulados), médicos geriatras, de familia, etc. En este sentido, CSIF denunció que el AMAS está optando por la contratación de técnicos sin formación reglada debido a que los honorarios en el ámbito sanitario son mayores y a que tampoco tienen carrera profesional, mientras que en sanidad sí.

En este sentido, los representantes del sindicato han propuesto que las contrataciones de TCAEs para verano se comiencen a hacer en abril, como hace Sanidad, y no bien entrado el mes de junio. CSIF ha constatado que la escasez de TCAEs para el AMAS no es algo sólo de este verano, sino que se viene arrastrando desde hace más de 10 años, por lo que ha instado a Reyero a tomar cartas en el asunto con el fin de que la calidad asistencial que reciben los usuarios pluripatológicos sea mayor.

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