Crece la preocupación entre los sanitarios madrileños por el alto número de bajas y porque las bolsas de empleo están agotadas
- Trabajadores de Atención Primaria, que atienden a la mitad de los casos, piden más EPIs, pijamas desechables y mascarillas
15 de Marzo de 2020

Profesionales de la Sanidad madrileña han trasladado a la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, su preocupación por el alto número de bajas laborales que se están produciendo entre los sanitarios y la falta de recambios a raíz de la expansión del COVID-19, una vez se ha constatado que las bolsas internas de contratación de los centros y las bolsas de empleo centralizadas están agotadas. Preocupa en especial la falta de enfermeras y de médicos intensivistas y de urgencia.

Entre todos los profesionales de los centros se han organizado para optimizar los recursos y disminuir riesgos, y están trabajando codo con codo desde el auxiliar administrativo que pregunta a los pacientes en la entrada de los centros, hasta el médico de familia y el personal de limpieza.

No obstante, CSIF ha tenido conocimiento de que, por ejemplo, la bolsa de enfermería de UCI está agotada y los hospitales están tirando de enfermeras que hayan rotado por UCI o, en caso de no ser posible, de enfermeras sin experiencia previa en unidad de cuidados intensivos. Las matronas, al no tener bolsa activa, cerrada desde 2015, se están contratando como enfermeras.

En cuanto a las nuevas contrataciones, CSIF pide que la duración de las que se están haciendo sea de al menos tres meses, para dar una cierta estabilidad tanto al trabajador, como al sistema, ante el clima de incertidumbre que se vive por la evolución del virus. Asimismo, ante la escasez de profesionales el sindicato se pregunta si se va a recurrir a la Sanidad militar e incluso a enfermeras jubiladas, como se está apuntando desde algunas fuentes.

Quejas en Atención Primaria y hospitales

Por otra parte, numerosos profesionales de Atención Primaria también nos han hecho llegar sus quejas ante la alta exposición al virus por culpa de la escasez de EPIs, que tienen que racionalizar; mascarillas FFP2 y FFP3, y uniformes, ya que se trata de un colectivo que no utiliza uniforme en su día a día: atiende con su ropa de calle y una bata encima. Muchos profesionales carecen de “pijamas” desechables y se los tienen que comprar o pedir prestados en los hospitales.

En CSIF entendemos que hay que reforzar la Enfermería de la Atención Primaria, que ya atiende a más del 50% de los casos positivos confirmados en aislamiento domiciliario y está sobrepasada por el volumen de trabajo y las bajas entre el personal. En cuanto a los Médicos de Familia, si ya era un colectivo deficitario antes de esta crisis, con la bolsa de contratación agotada, la crisis del coronavirus ha venido a agravar más su situación. Del mismo modo, pedimos que se reubiquen a la mayor brevedad posible a las aproximadamente 200 enfermeras escolares que aún no han sido utilizadas.

También pedimos a la Administración que haga llegar a estos profesionales, los medios de protección necesarios para que puedan realizar su trabajo con garantías: además de uniformes desechables, como los de los quirófanos de los hospitales, suficientes mascarillas de alta protección y EPIs.

La falta de material sigue siendo la queja más extendida entre los profesionales de los hospitales, que achacan el alto número de contagios entre el personal sanitario por la escasez de medios preventivos y su acceso limitado, pues en muchos casos sólo se dispone de dicho material solo cuando se confirma un positivo.

En este sentido, enfermeras del Hospital Clínico San Carlos continúan denunciando la falta de EPIs y que se están sustituyendo mascarillas FFP2/FFP3 por mascarillas quirúrgicas en las plantas y en las urgencias con pacientes aislados. A su vez, en las UCI del Hospital del Henares o el Puerta de Hierro ya se han agotado las mascarillas FFP3.

En otras áreas, como las residencias de ancianos, se está denunciando también la falta de información y de EPIs para que sus empleados puedan desempeñar su trabajo con mayor seguridad.

Desde CSIF consideramos que facilitando más medios de protección se lograrán frenar las bajas de profesionales, ya que hay hospitales como La Paz, Ramón y Cajal o el de Fuenlabrada que superan, en algunos casos con creces, el centenar de sanitarios en aislamiento. Lo mismo sucede entre los trabajadores del SUMMA 112 y de Atención Primaria, por lo que desde CSIF reclamamos a la Administración que haga todo lo posible porque los sanitarios de la Comunidad de Madrid dispongan de todos los medios de protección necesarios.