CSIF denuncia la realidad de los trabajadores que intervienen en el programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama de la Comunidad de Madrid
21 de Octubre de 2021
CSIF denuncia la realidad de los trabajadores que intervienen en el programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama de la Comunidad de Madrid

Desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, queremos denunciar que la Comunidad de Madrid está aumentando el número de pacientes a atender en el Programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama (DEPRECAM) a costa de acortar los tiempos entre prueba y prueba, lo que permite incrementar el número de mamografías deprecam diarias a realizar. Hay que señalar que está reducción de tiempos no lleva aparejado el consiguiente aumento proporcional de profesionales. Además, no se están teniendo en cuenta los tiempos necesarios para acondicionar el equipo y la sala según marcan los protocolos COVID-19.

El programa DEPRECAM está dirigido a mujeres con edades entre 50 y 69 años, asintomáticas y que cumplan los criterios de inclusión establecidos. Su principal objetivo es prevenir el desarrollo del cáncer de mama, uno de los principales problemas de salud en la mujer, mediante el diagnóstico precoz.

El pasado 19 de octubre se celebró el Día Mundial contra esta enfermedad, donde lo fundamental es una pronta prevención. Debido a la actual pandemia, durante el año 2020, entre marzo y junio no se realizó ninguna mamografía de cribado. Y a partir de esa fecha y hasta finales de año, el volumen de citaciones se redujo al 50% “por motivos de seguridad”.

DEPRECAM prevé que todas las mujeres sanas entre 50 y 69 años se realicen una mamografía de cribado cada dos años. Pero nos encontramos que las que no son llamadas cuando les toca se van acumulando. En la última ronda bienal -la correspondiente a los años 2019 y 2020-, el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) estimó que tendría que haber citado a más de 866.000 mujeres, pero en los dos años mencionados solo se cribó a 166.698 madrileñas.

Ahora se pretende, desde la Consejería de Sanidad, recuperar el tiempo perdido. Y para aumentar el número de cribados han reducido los tiempos de realización del protocolo DEPRECAM. Debemos recordar que este tiempo no solo consiste en la realización de la mamografía. El Técnico Especialista en Radiodiagnóstico debe cumplimentar previamente, en un programa informático, una serie de datos personales que le facilita la paciente, además de verificar sus datos de domicilio y teléfono, tras lo cual coloca adecuadamente a la paciente para realizarle la mamografía. A esto se debe añadir el tiempo necesario para aplicar las medidas higiénico sanitarias COVID-19, que incluyen la limpieza y desinfección correcta de las partes del mamógrafo que han estado en contacto con la paciente.

¿Cuánto calculan que está estimado esto en tiempo agendado? Hasta ahora se citaban a las pacientes cada 12 minutos, pero pretenden acortarlo a 9 minutos. Esto permitiría citar una media de 10 pacientes más por turno, pasando de realizar 30 a 40 cribados por turno de trabajo.

Evidentemente en 9 minutos no se puede atender de manera adecuada y se convierte en un despropósito, tal como denuncia nuestro delegado CSIF en la Unidad Central de Radiodiagnóstico (UCR). Si el tiempo estimado para la realización completa de la mamografía es entre 10 y 15 minutos, es imposible, además, realizar el resto de actuaciones complementarias en ese período de tiempo.

Teniendo en cuenta que se trabajan 420 minutos de jornada laboral en un turno de siete horas, esto equivaldría, si citamos cada 9 minutos, a realizar casi 47 pruebas, dejando el tiempo mínimo indispensable para hacer un descanso.

No se puede, a dos meses de finalizar el año, forzar citas con los medios y recursos humanos existentes en los hospitales actuales y pretender alcanzar este año las mejores cifras de este programa, en comparación con años anteriores, aunque este año se incorporen todos los hospitales de la región, además de las clínicas privadas que ya participaban en él.

Desde CSIF consideramos positivo la potenciación de este tipo de cribados pero sin poner en riesgo la salud del trabajador, aumentando su carga de trabajo diario en un 33% más, al tener que realizar cada prueba en tiempo récord. Es necesario garantizar una correcta asistencia sanitaria para asegurar resultados pero sin sobrecargar al profesional.

Todas estas medidas, junto con los cambios a la hora de las retribuciones que se van a producir en los pactos de gestión que se actualicen en los centros del SERMAS para disminuir la lista quirúrgica o diagnóstica, se conocen a través de las denuncias de los trabajadores. Medidas implantadas sin que se hayan negociado previamente en la mesa sectorial de la sanidad madrileña.