CSIF denuncia que la Comunidad de Madrid afronta el nuevo curso con 7.000 profesores de refuerzo menos
- Lamentamos que no se informe de los criterios de asignación de estos refuerzos, que ha motivado las críticas de centros educativos
- A nivel nacional se ha despedido al 42% de los refuerzos contratados
06 de Septiembre de 2021

El sector de Educación de Madrid de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, denuncia que la escuela pública reabre sus aulas esta semana en la región sin recursos suficientes para garantizar la calidad educativa y los protocolos Covid, ya que inicia el curso 2020-2021 con alrededor de 7.000 docentes de refuerzo menos que en el curso pasado, cuando se llegaron a los 10.000 profesores de refuerzo Covid que tan buenos resultados dieron.

Comparativamente, Madrid sale perdiendo con el resto de comunidades autónomas, que si bien han rebajado el número de docentes de apoyo lo han hecho en mucha menor medida que nuestra región. Así, el porcentaje de profesores de refuerzo despedidos en la Comunidad de Madrid (70%) es mucho mayor que la media nacional, que es del 42%

En total, con el avance en la vacunación las comunidades autónomas han prescindido de 17.457 docentes que contrataron para garantizar el cumplimiento de los protocolos covid y reforzar las plantillas, según datos recabados por CSIF, un dato que compromete el inicio de las clases con normalidad. Casi la mitad de esos docentes que se han quedado fuera este curso estaban en centros públicos madrileños el pasado curso.

Por ello, CSIF exige al Ministerio de Educación que asuma su posición de liderazgo para que las autonomías se doten de los medios necesarios para garantizar la calidad educativa. Y para eso es preciso que se mantengan los refuerzos de personal contratado por el covid y que se reduzcan las ratios de alumnado por clase, tal y como exigimos mediante una concentración frente al Ministerio de Educación el pasado 10 de junio.

De la misma manera, pedimos a la Comunidad de Madrid que haga públicos los criterios que se están siguiendo en la distribución de refuerzos COVID entre los distintos centros educativos públicos de la Comunidad, ya que se están dando casos en los que se anuncia que un centro contará con refuerzos y otro no sin que se conozcan los motivos de este agravio comparativo. CSIF Educación Madrid se ha encontrado con las quejas de varios equipos directivos que desconocen los criterios de reparto de esos refuerzos y denuncian falta de transparencia.

CSIF se suma a esta denuncia y, además de reclamar un aumento del número de refuerzos y desdobles similar al del año pasado (alrededor de 10.000 refuerzos; 7.500 aulas desdobladas), exige que el criterio de reparto sea en cualquier caso transparente y claro.

Déficit de 50.000 docentes a nivel nacional

El estudio de CSIF además pone de manifiesto un déficit estructural de alrededor de 50.000 docentes, teniendo en cuenta el incremento de las ratios producido desde la crisis de 2009. Además, las jubilaciones de este año y las previstas para el próximo ejercicio, así como las plazas necesarias para reducir la tasa de interinidad al 8 por ciento, tal y como se ha marcado el Gobierno hace preciso convocar 180.000 plazas docentes en los próximos tres años.

Mientras tanto, instamos al Ministerio y a las diferentes CC.AA a que durante el mes de septiembre revisen las necesidades e incrementen la seguridad y la dotación de recursos para que las clases puedan impartirse en condiciones adecuadas. Además, es necesario impulsar un plan de inversión en recursos tecnológicos y para afrontar las dificultades del alumnado durante estos dos cursos marcados por la pandemia.

Por otro lado, desde CSIF reclamamos los datos de vacunación tanto de personal docente como del alumnado para conocer el nivel de inmunidad en el ámbito educativo. Aunque el ritmo de vacunación se acelera también entre los adolescentes, los docentes siguen sufriendo una gran incertidumbre, agravada si finalmente hay más alumnado por clase y no se reducen las distancias. Es necesario que las nuevas medidas garanticen la máxima seguridad de los centros.