La Administración se niega a indemnizar por los daños que causó “Filomena” a vehículos de trabajadores de la prisión de Aranjuez
02 de Septiembre de 2021

Los daños producidos a vehículos de trabajadores de la prisión de Aranjuez (Centro Penitenciario Madrid VI) por el derrumbe de las marquesinas de estacionamiento durante la borrasca “Filomena”, que golpeó con fuerza la Comunidad de Madrid desde el pasado 8 de enero, no serán costeados por la Administración, pese a que numerosos trabajadores se quedaron atrapados en este centro durante días por la histórica nevada.

El pasado 25 de agosto, la Subsecretaría del Ministerio del Interior contestó de esta manera a un trabajador de esta prisión, pero la sección sindical de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en este centro ha constatado que la respuesta de la Administración está siendo similar a cuantas reclamaciones de este tipo se le han presentado.

A raíz del derrumbe de las marquesinas por las fuertes nevadas, la mayor parte de los coches de trabajadores de la prisión de Aranjuez resultaron afectados. Las reparaciones fueron gestionadas por los propios empleados con sus respectivas compañías aseguradoras, aunque en algunos casos, según el tipo de póliza, no cubrieron el importe de las reparaciones, por lo que éstas tuvieron que ser asumidas por los trabajadores.

Para proceder a la reclamación de esos gastos efectuados, los empleados se acogieron al “procedimiento de administración de gasto por razón del servicio”. Sin embargo, la Subsecretaria del Ministerio del Interior ha desestimado la reclamación para que sea la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias la que se haga cargo de las cuantiosas reparaciones de los vehículos.

La Subsecretaría no tiene en cuenta que los coches no se pudieron retirar de esa zona en el momento de la nevada porque, debido a la endémica falta de personal del Centro, era imposible abandonar el puesto de trabajo con el fin de situarlos en una zona menos peligrosa. Además, tampoco se hizo ningún esfuerzo por parte de la dirección de este Centro por aliviar la sobrecarga de los tejadillos del aparcamiento. Finalmente, la Administración no tiene en cuenta que estos trabajadores tuvieron que trabajar durante tres días seguidos para cumplir con su deber de atención a la población reclusa.