CSIF reclama la incorporación de personal sanitario en los colegios para el próximo curso: una vieja reivindicación que ahora es una medida urgente
06 de Mayo de 2020

CSIF Educación Madrid ha pedido al consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, la incorporación de personal sanitario en los centros educativos públicos de la región para potenciar la prevención de contagio de coronavirus tanto entre alumnos como profesores. Se trata de una reivindicación histórica de CSIF para los centros de Madrid y que ahora, debido a la crisis del Covid-19, es una medida a adoptar de manera urgente.

El anterior presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, se comprometió en 2018 a poner en marcha esta iniciativa de incorporar sanitarios en los centros públicos de la región, en colaboración con la Consejería de Sanidad. Desde CSIF le felicitamos por esta iniciativa, porque ha formado siempre parte de nuestra política educativa con diferentes campañas para su consecución, entre las que cabe destacar una exitosa recogida de firmas.

En estos momentos, ante la situación generada por el coronavirus, consideramos que esta implantación se hace más necesaria y urgente. La presencia de este personal en los centros, posibilitaría una más efectiva labor de prevención de contagio por Covid-19 y de la prevención de riesgos laborales en el puesto de trabajo. Además, ayudaría al alumnado y al profesorado ante los accidentes más frecuentes en los centros escolares, así como en el desarrollo de hábitos de vida saludables para el alumnado.

CSIF considera que el personal sanitario, junto con el Servicio de Prevención, ayudaría a: reordenar la actividad y a la prevención de riesgos ante el coronavirus; detección de síntomas: tos, fiebre, dificultad para respirar; atención por caídas, golpes, quemaduras, hemorragias, o por asfixia por cuerpos extraños. Asimismo, con la presencia de estos profesionales se mejoraría la atención a alumnos con epilepsia, diabetes, alergias o pediculosis.

Otros cometidos de los sanitarios en centros educativos sería la atención a personas con trastornos de alimentación (anorexia, bulimia), con intolerancia al gluten y, además, realizaría recomendaciones para un menú saludable que evite la obesidad.