CSIF alerta de la escasa plantilla de los cuerpos de seguridad y emergencias de Madrid para un evento de la magnitud de la Cumbre del Clima
- CSIF invita al Ayuntamiento a replantearse la relación con sus desbordados trabajadores y no parchear el déficit de personal con la supresión de libranzas o la obligación de hacer horas extras
29 de Noviembre de 2019

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha alertado de la escasa plantilla que forman los cuerpos de seguridad y emergencias que dependen del Ayuntamiento de Madrid. Dicha plantilla, que se encuentra saturada de forma diaria, hará más patente su déficit de efectivos con motivo de la celebración de la XXV Cumbre del Clima de Naciones Unidas, que se desarrollará en Madrid del 2 al 13 de diciembre.

Así lo explican las secciones sindicales de seguridad y emergencias de CSIF del Ayuntamiento en un comunicado conjunto. En él señalan que, por ejemplo, en Samur se da la circunstancia de que a menudo todas las unidades prestan servicio a la vez mientras que hay avisos sanitarios en espera sin que se puedan enviar ambulancias, situación que podría agravarse durante la Cumbre del Clima.

La situación es tan extrema que muchas de las bases de Samur están vacías, lo que supone que muchos madrileños no disponen de una ambulancia en su distrito. Al llegar la noche, la mitad de las bases se encuentran desocupadas. “Si esto es así un día ordinario, nos preguntamos: ¿qué sucederá durante la celebración de este evento?”, señala esta sección sindical de CSIF en el escrito.

Los cuerpos de seguridad y emergencias prestan servicio los 365 días del año durante sus 24 horas de forma ininterrumpida. Esto, unido a la falta de personal y la excesiva carga de trabajo, hace que en algunos casos se den situaciones de bajas laborales por encima del 20% de la plantilla.

Lejos de buscar soluciones definitivas a una situación que parece enquistada, el Ayuntamiento ha ido parcheando esta situación con medidas como la supresión de libranzas, la no concesión de permisos, la supresión de vacaciones e incluso la obligación de realizar horas extraordinarias de forma forzosa.

Desde CSIF creemos que la plantilla destinada a cubrir las necesidades de eventos cada vez menos extraordinarios debe ser la suficiente para no alterar la seguridad, ni el bienestar de los madrileños. A su vez, estos trabajadores tampoco han de sufrir este aumento de trabajo como algo que aumente el estrés laboral, que merme sus derechos y/o que les impida la conciliación.

Por ello, invitamos a los responsables del nuevo Ayuntamiento de Madrid, y concretamente al Área de Seguridad y Emergencias, a cambiar estas prácticas y a replantearse las formas de tratar a sus trabajadores.

“Parece razonable que, a mayor número de patrullas y ambulancias, mayor seguridad y posibilidades de supervivencia ante un accidente realmente grave y, si a esto añadimos personal en una situación física y mentalmente óptima, y no saturados como sucede actualmente, los beneficios serán notables y los ciudadanos a los que prestamos servicio y a los que nos debemos, serán los máximos beneficiados”, señalan.