El cadáver de un vendedor de la ONCE estuvo diez días en el interior de un kiosco de venta de cupones sin que la dirección lo detectase
- CSIF presenta una denuncia ante la Inspección de Trabajo por vulneración de legislación laboral y por la no información de la empresa de la asignación de los puntos de venta, que provoca que no se sepa dónde están físicamente los trabajadores
22 de Noviembre de 2019

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha presentado hoy viernes una denuncia ante la Inspección de Trabajo contra el representante legal de la Delegación Territorial de la ONCE en Madrid por vulneración de normas y legislación laboral. En el escrito, presentado por CSIF junto a CCOO, se pide que se sancionen las infracciones en las que se pueda haber incurrido a raíz del fallecimiento de un vendedor de cupones en uno de los kioscos de la compañía.

La empresa aún no ha dado explicaciones sobre la muerte de este vendedor, M.R.G., cuyo cadáver fue encontrado por el servicio de limpieza de la compañía en la noche del 4 al 5 de noviembre en el interior del punto de venta de la ONCE de la calle Hilarión Eslava 26, de Madrid. La desaparición de esta persona fue denunciada por su familia el 25 de octubre, por lo que podría llevar diez días fallecido en el interior del kiosco en el que fue encontrado.

Al día siguiente del hallazgo del cadáver, los dos sindicatos solicitaron una reunión del Comité de Seguridad y Salud para abordar lo sucedido tras la desaparición de este vendedor. Cinco días después, el 11 de noviembre, la presidenta de este Comité y a su vez jefa de coordinación de Recursos Humanos informó de que no procedía la celebración de tal reunión “al carecer de información suficiente para pronunciarse sobre estos hechos”.

CSIF y CCOO han tenido conocimiento de que el quiosco de C/ Hilarión Eslava donde fue encontrado el cadáver no tenía como titular al fallecido, M.R.G., que en la información del tercer trimestre facilitada por la compañía figuraba con un único punto de venta en C/ Santa Engracia, 64. Sin embargo, el vendedor “oficial” del kiosco de Hilarión Eslava estaba desde mayo trabajando en el punto de venta de Guzmán el Bueno, 139, sustituyendo a su titular, por lo que es probable que el fallecido estuviera vendiendo cupones en el kiosco de Hilarión Eslava.

Los dos sindicatos piden que la empresa constate oficialmente todos estos extremos, así como cuándo conoció la dirección la desaparición de esta persona, qué intervenciones se realizaron para localizarle, si se acudió al kiosco y si se disponía de llave del mismo; cuándo se conoció la aparición del cadáver, si se ha abierto procedimiento para determinar si debería considerarse como accidente de trabajo o si corresponde indemnizar a sus herederos.

La información facilitada a las dos secciones sindicales “produce confusión, no resulta veraz ni actualizada”, señala el escrito de denuncia, que añade que “no es excepcional que no existan llaves en el centro de algún kiosco”. Por ello, insta a que se adopten medidas para que nunca falten llaves de todos los puntos de venta integrados en su ámbito de actuación.

En la denuncia, CSIF pide a la Inspección de Trabajo que, además de sancionar las infracciones en las que pudiera haber incurrido la dirección de la empresa en Madrid por estos hechos, se dé cumplimiento a la entrega de información actualizada y puntual de todos los cambios que se puedan producir respecto a los lugares de trabajo, con punto de venta asignado, horario y días de descanso de los trabajadores.