CSIF insta al Ayuntamiento de Galapagar a sentarse a negociar el Convenio-Acuerdo en vez de pedir a los sindicatos que no luchen por sus reivindicaciones laborales
- CSIF recurre el fallo judicial que da validez a una instrucción del Consistorio sobre controles horarios, permisos, licencias o bajas IT, la cual sirvió de excusa para no negociar con los sindicatos
22 de Febrero de 2019

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha instado hoy al Ayuntamiento de Galapagar a sentarse a negociar de una vez por todas el Convenio-Acuerdo para todos los empleados públicos de este municipio, en vez de publicar comunicados en los que pide a los sindicatos abandonar sus reivindicaciones laborales.

CSIF va a recurrir la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 30 de Madrid que rechaza los recursos de CSIF y CPPM contra una instrucción de este Ayuntamiento sobre control horario, permisos, licencias, vacaciones o bajas IT. A nuestro juicio, el fallo no entra a valorar si los trabajadores tienen razón en cuanto a sus reivindicaciones laborales, sino si la Administración puede dictar instrucciones para regular determinados aspectos de las condiciones de trabajo.

Por parte de los sindicatos de trabajadores del Ayuntamiento de Galapagar, nunca se ha puesto en duda esta posibilidad, sino que la misma sea la excusa para negarse a negociar un Convenio-Acuerdo con ellos que no implique la utilización de una normativa difusa e inconcreta que se modifica e interpreta según el interés del político.

Este fallo no ha entrado a valorar la cuestión de fondo planteada, que no es otra que la necesidad de que el Ayuntamiento de Galapagar negocie unas condiciones de trabajo no basadas en la unilateralidad, sino en la negociación y el consenso, por lo que dado que no es una sentencia firme, al menos el gabinete jurídico de CSIF presentará un recurso contra la misma.

Por último, la sentencia no deslegitima en modo alguno las protestas y manifestaciones de los trabajadores del Ayuntamiento. Al contrario, abunda en la necesidad de que dejen de regularse las condiciones de trabajo mediante instrucciones y se negocie un Convenio-Acuerdo.

Los únicos que están demostrando que se interesan por los problemas de los ciudadanos son los trabajadores, que se están reuniendo con ellos para explicarles, con luz y taquígrafos, la situación. Son los únicos que están advirtiendo de los problemas reales que están provocando la inseguridad que se vive en la ciudad. Son los únicos que están pidiendo y tendiendo la mano para una negociación que lleva años sin producirse. Y son los únicos que viven en primera persona los riesgos derivados de la inacción del gobierno, mientras este se dedica a intentar confundir a la opinión pública interpretando de manera imposible, las sentencias que se producen.