Dos centenares de trabajadores de Aena piden que les trasladen de un edificio "enfermo"
- "No tiene sentido que se ponga en peligro la salud de los trabajadores", afirma un portavoz de CSIF
10 de Julio de 2017

Un total de 210 trabajadores de Aena han solicitado por escrito a la dirección de esta empresa pública el traslado del edificio Lamela, en Ciudad Pegaso, al detectarse varios casos de empleados con lipoatrofia semicircular, una enfermedad que afecta a las funciones de los muslos e, incluso, de los antebrazos por problemas de baja humedad y descargas electrostáticas.

El problema ya es antiguo. Pero la salud del edificio Lamela en Ciudad Pegaso, cuyo alquiler le sale a Aena por 2.370.958,80 euros, no mejora. Ni siquiera el protocolo de acción, que puso en marcha el Comité de Salud, ha logrado impedir que remitan los casos de lipoatrofia semicircular entre los trabajadores.

Ello ha provocado que CSIF pida con urgencia el traslado de edificio. “Máxime porque Aena cuenta con un edificio en propiedad en el mismo Aeropuerto de Barajas con una extensión de 7.500 metros cuadrado y que ahora mismo no tiene ninguna explicación que esté vacío”, señala Cayetano Conesa, delegado de CSIF en Aena.

“Se trata de un edificio que tiene sus dolencias y lo que no tiene sentido es que se ponga en peligro la salud de los trabajadores”, añade. De hecho, los propios trabajadores han tenido que reaccionar “independientemente de la presión a la que están sometidos. Son sus propios jefes los que les piden silencio”. Pero cuando la salud está en juego, el silencio pasa a un segundo plano. De ahí que 210 trabajadores, “con sus nombres y apellidos”, hayan firmado un escrito dirigido al director general de Aena, Ángel Luis Arias, “pidiendo la salida del edificio”, porque ya no pueden esperar más.

La lipoatrofia semicircular es una enfermedad benigna y reversible que suele afectar a los oficinistas. Un problema que, según uno de los pocos estudios científicos que existen acerca de esta enfermedad, desaparece totalmente en el 95% de los trabajadores que se jubilan. De ahí la urgencia de CSIF en este caso: el hecho de que el edificio esté enfermo no significa que los trabajadores deban enfermar.