Tras dos jornadas de huelga en la universidad complutense, el rectorado sigue firme en su intención de recortar salarios a los trabajadores
12 de Febrero de 2013

Después de asambleas, encierros y dos días de huelga, con un seguimiento real aproximado del 60 % de la plantilla, el viernes 8 de febrero se reunió la mesa sindical. Esperando que el Rector o la Gerente dieran la cara después de valorar la protesta de los trabajadores, es finalmente el Vicerrector de Organización quien la preside, acompañado por el Vicegerente y el Director de Personal. La justificación de la ausencia del Rector dada a los sindicatos allí reunidos es que se debe a “problemas de agenda” (evidentemente, es viernes).
CSI-F pone en duda que, con esta actitud, el rectorado de la Complutense tenga interés en solucionar una situación que, aunque influenciada por variables externas, no deja de estar provocada tanto por los gobiernos anteriores de la Universidad, como por el actual.

CSI-F pide urgentemente a la gerencia de la Universidad Complutense y, en particular a su Rector, un cambio de postura inmediato. Es inasumible la actitud insultante que mantiene hacia los trabajadores de esta institución cubriendo el expediente de una negociación ante la que abiertamente demuestra desinterés y desprecio. El Rectorado está haciendo desfilar por la mesa sindical a todo el elenco de Vicerrectores que, junto al Vicegerente de Gestión y Organización y al Director de Personal, están dando un pésimo espectáculo de descoordinación y desconocimiento de los asuntos presupuestarios y económicos, desconociendo detalles de los mismos necesarios para mantener una negociación seria. El equipo de Gerencia está demostrándonos su incompetencia y falta de asunción de su compromiso con la gestión de la Universidad Complutense. Se están retrasando constantemente las reuniones porque alegan que tienen que obtener y repasar datos. Esta dilación en las consultas está teniendo como consecuencia que las convocatorias se hayan visto alargadas durante casi cuatro meses.

Los representantes de CSI-F ante esta lamentable situación llevan demandando reiteradamente a los representantes de la Universidad que a las reuniones de Mesa Sectorial personas cualificadas para tal misión, con conocimiento actualizado y completo de los datos así como de los márgenes de negociación. asistan por su parte quienes realmente conozcan los datos y los márgenes de negociación . Ante la actitud mantenida por los representantes del Rectorado en la negociación, CSI-F, ante el carácter impositor que están mostrándonos , pone en duda su intención de negociar

entiende que la gerencia de la universidad no tiene intención de escuchar a los trabajadores y a sus representantes para resolver el problema. El Rector sigue empeñado en recortar para salvar la situación en la que está sumida la Universidad Complutense y de la que los responsables son los que han llevado a cabo su gestión, no sus trabajadores, que confiaron su voto a un candidato que, supuestamente, sacaría a la Universidad de su quiebra con una acertada gestión. Esperábamos un cambio, con nuevas ideas, un nuevo equipo de gobierno que retornara a nuestra Universidad el prestigio que perdimos…” nos comenta un trabajador, “… Estamos decepcionados, nos sentimos engañados y, en cuanto a nuestro prestigio laboral, va a ser difícil recuperarlo con este Rector”. Es evidente que los trabajadores se sienten desmotivados y no ven un futuro muy claro para la Universidad Complutense.

Además hay que destacar que el Vicerrector acudió a la mesa de negociación con la única lección que ha aprendido de sus antecesores, recortes salariales para los trabajadores, no para las partidas excesivas y que son las que están generando el agujero económico insostenible que ahoga nuestra universidad. En resumen: 7,5 millones a recortar de los salarios de los trabajadores. Esta es la única propuesta que, día tras día, reunión tras reunión, no ha variado por parte del gobierno de la UCM.
El viernes pasado el Rector ha añadido una nueva premisa a sus planes ya trazados en la primera reunión que se celebró en octubre del 2012 : una vez fijada las cuantías para cada sector, llevarlas a las Juntas y Comités correspondientes para establecer el reparto. “Divide et impera”, parece ser el pilar básico de la política de este Rector.

CSI-F no entiende la intención de dividir unas posibles medidas que van a afectar a todos los trabajadores de la UCM sin distinción aparente, que afectan gravemente a la calidad del trabajo y a la enseñanza de nuestra universidad. Es una responsabilidad que deben asumir todos los sectores juntos en la mesa sindical. El objetivo común de la mesa sectorial es el de continuar ofreciendo a la universidad salidas y soluciones para frenar la carga que se quiere imponer a los trabajadores, funcionando la mesa a la vez como órgano de control y garantía del cumplimiento de los preacuerdos que se firmaron con la universidad.

Por último,CSI-F destaca que lo más preocupante es que en todo este período de gobierno, no se han visto resultados de una política de ingresos y gestión eficaz que pudieran contrarrestar el lastre de la deuda que soporta la Universidad Complutense y que, mucho nos tememos, haya crecido en este tiempo.
Esta semana se retomarán las negociaciones y aunque no se espera ningún cambio en la política de la universidad, los representantes de los trabajadores continuarán aportando propuestas con el objetivo de reducir o evitar la amenaza de recorte sobre el salario y el empleo de la universidad.

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