CSI-F pide a los grupos del Congreso que actúen con urgencia para salvar el modelo sanitario de Muface
23 de Noviembre de 2014

Una delegación de CSI-F se reunió hoy con la portavoz y secretaria de Administraciones Públicas del PSOE, Susana Sumelzo, y el próximo lunes lo hará con el Grupo Parlamentario Popular.

La responsable socialista aseguró que su grupo llevará a cabo una batería de iniciativas parlamentarias para que el Gobierno garantice la calidad de la asistencia sanitaria de los funcionarios, que se encuentra gravemente comprometida para el próximo año por la insuficiencia presupuestaria. Las compañías aseguradoras amenazan con reducir la cartera de hospitales y cuadros médicos.

En la hipótesis de que las compañías abandonaran el concierto y el modelo de atención sanitaria desapareciera, un colectivo de 1,5 millones de personas tendría que ser atendido por la Seguridad Social, con la repercusión que eso tendría en las cuentas de las autonomías.

La crisis económica y el escaso apoyo económico, tanto del Gobierno actual, como del anterior ejecutivo socialista, ha generado una paulatina reducción del remanente de tesorería, que se ha visto mermado en 1.052 millones desde 2009, de tal manera que a diciembre de este año, las reservas se situarán por debajo de los 100 millones.

Esta situación ha obligado al Gobierno a modificar sus previsiones e introducir un adelanto de tesorería de 90 millones de euros, a modo de anticipo, para hacer frente a los pagos de esta entidad durante los meses de enero y febrero. Este anticipo se ha introducido a través de una enmienda del Grupo Parlamentario Popular al proyecto de presupuestos que se encuentra actualmente en trámite parlamentario.

El actual remanente de tesorería no otorga prácticamente margen, dado que no alcanza siquiera para cubrir los gastos de un mes. Por tanto, CSI-F exige de entrada que se amplíe el presupuesto en su trámite en el Senado, con un fondo adicional.

Esta situación se produce como consecuencia de la reducción paulatina de las aportaciones del Gobierno, la utilización irresponsable del remanente, a lo que se suma la paulatina reducción de titulares activos (como consecuencia de la congelación de las ofertas públicas de empleo) y el incremento exponencial de jubilados.

Es decir, cada vez hay menos personas que aportan a la mutualidad, y más jubilados de avanzada edad y por tanto con mayor consumo sanitario y farmacológico. Todo ello, junto a la reducción paulatina de la aportación del Gobierno, maquillada con el uso irresponsable del remanente de tesorería, nos ha llevado a la situación actual.

Muface sustenta el modelo de protección social y asistencia sanitaria de los funcionarios civiles del Estado, creado en 1975 para resolver la situación de discriminación que padecía este colectivo, dado que no estaba incluido en el Sistema Nacional de Salud.

Ante esta situación, CSI-F reclama un pacto político urgente para garantizar la viabilidad del sistema a corto y medio plazo. Todas las partes tienen la obligación de aunar esfuerzo para que el modelo perdure de manera estable a lo largo del tiempo. De lo contrario, el agotamiento del modelo tendría funestas consecuencias para el Sistema Nacional de Salud, que vería incrementado en dos millones sus nuevas afiliaciones de manera brusca y repentina.

Esta situación sería altamente perjudicial para las arcas públicas, por los mayores costes que tendría que soportar, además de suponer un completo desastre para la planificación sanitaria del país.