CSIF pide información a la Consejería de Sanidad sobre la adjudicación del transporte sanitario urgente a Sasu-Ferrovial
CSIF considera inviable la oferta de 77,3 millones presentada, 5,5 millones por debajo del precio del concurso
10 de Mayo de 2016
CSIF Ambulancias

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha solicitado a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid información sobre la viabilidad económica de la UTE Sasu-Ferrovial (Servicios Auxiliares Sanitarios-Ferrovial Servicios), la adjudicataria del contrato de gestión de transporte sanitario para los próximos cuatro años, según ha aprobado hoy el Consejo de Gobierno.

CSIF ha recibido con sorpresa la noticia de esta adjudicación por 77,3 millones de euros de la que no ha sido informado en ningún momento, pese a que el viceconsejero de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, Manuel Molina, anunció a los sindicatos el pasado mes de febrero que estudiarían la viabilidad de la propuesta de Sasu-Ferrovial. Todo ello una vez que la oferta más baja, la de Ambulancias Alerta, de 72,3 millones, fue desechada porque no presentó informe de viabilidad económica. Hoy, sin comunicación previa a los representantes de los trabajadores, el Consejo de Gobierno ha adjudicado el contrato.

CSIF mantiene que una oferta inferior a los 82,8 millones, como la aceptada finalmente, es inviable, ya que por debajo de esa cifra la empresa adjudicataria no puede asumir todo el personal subrogable, la compra de vehículos o el gasoil para los próximos cuatro años. Este sindicato exige a la Administración que haga público el informe de viabilidad económica presentado por Sasu-Ferrovial, y que la Consejería ha tenido que aprobar, para conocer las condiciones con las que esta empresa piensa gestionar el transporte sanitario urgente los próximos cuatro años.

Asimismo, CSIF exige a la Consejería que se reúna con los sindicatos, al igual que hizo en octubre de 2015 y el pasado mes de enero, para explicar los motivos que les han llevado a aceptar una oferta 5,5 millones más baja que el precio con el que sacó a concurso el transporte sanitario urgente.

Entre las empresas que concursaron, la puja más alta la realizó Santa Sofía, con 82,8 millones de euros, aunque, como el resto, muy lejos de los 136,7 millones de coste estimado que establece el punto sexto del pliego de características administrativas del concurso.

En distintos escritos dirigidos a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, al consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos, a la Inspección de Trabajo y a los grupos parlamentarios en la Asamblea, entre otros, CSIF mostró su preocupación por unas ofertas a la baja que, sin duda, perjudicarán seriamente la calidad del servicio que ofrecen estas ambulancias.

Dos técnicos en vez de uno

Otra de las reivindicaciones de los trabajadores en las protestas llevadas a cabo el pasado mes de enero es que vayan dos técnicos en las ambulancias del servicio de urgencias de la Comunidad de Madrid, como exige la normativa europea, y no uno solo. A juicio de los operarios, si sólo va un técnico no se puede vigilar la salud del paciente durante el traslado. De las 96 ambulancias previstas para el servicio de urgencias de la Comunidad, sólo 27 son asistenciales. 43 de las 96, casi la mitad, van con un solo técnico.

Los trabajadores recuerdan que las 96 ambulancias también se dedican a trasladar las altas de los hospitales a los domicilios de los pacientes, labor que les impide hacer urgencias durante ese tiempo. Y el problema es que el SUMMA 112 da la misma prioridad a un aviso urgente que a un alta hospitalaria.