CSIF pide a la Comunidad de Madrid la apertura urgente de más centros de acogida de menores ante la saturación del de Hortaleza
- CSIF vería con buenos ojos la reapertura del centro Pinar II para descargar el de Hortaleza, aunque lo considera insuficiente
10 de Octubre de 2018

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha pedido a la Comunidad de Madrid que intervenga de inmediato ante la situación insostenible de centros de acogida de menores como el de Hortaleza o el de Manzanares, que registran una ocupación muy por encima de la capacidad que tienen asignada.

La situación más grave es la del centro de primera acogida de Hortaleza, cuya capacidad es de 35 personas y que estos días llega hasta las 140, es decir, casi cuatro veces más. Esta saturación, que dista mucho de la “sobreocupación” de la que hablaba hace dos semanas la consejera de Políticas Sociales, Lola Moreno, provoca que no haya espacio físico en dicho centro y que muchos menores tengan que dormir en pasillos.

Por ello, CSIF pide a la Comunidad de Madrid que se responsabilice de esta situación y que abra sin más demora más centros de acogida, sobre todo una vez que parece descartado el traslado a Tres Cantos de los menores de Hortaleza, ya que el Palacio Valdés no está habilitado para uso residencial.

En este sentido, CSIF vería con buenos ojos la reapertura del centro Pinar II, en el complejo San Fernando de la Carretera de Colmenar, si finalmente es el escogido para rebajar la ocupación actual del centro de Hortaleza. Aun así, cree que sería “un parche” y que lo idóneo sería que la Comunidad de Madrid, con numerosos edificios vacíos en la región, dé una solución duradera a este problema y cree más plazas de acogida de menores no acompañados, así como puestos de trabajo de empleados públicos para la prestación del servicio.

Por otra parte, CSIF traslada a la Comunidad que ha recibido muchas quejas de trabajadoras de estos centros, en especial del de Manzanares, por las agresiones tanto verbales como físicas a las que están expuestas mientras realizan su trabajo.