Escrito de CSIF remitido al Ministro de Sanidad.
25 de Marzo de 2020

A/A.: D. Salvador ILLA ROCA
MINISTRO DE SANIDAD
Po del Prado 18, 28014- Madrid

Sr. Ministro:

Según datos del Ministerio de Sanidad, a fecha 20 de marzo, el número de casos detectados en España como consecuencia del COVID-19 asciende a un total de 19.980 casos y 1.002 fallecidos, lo que sin duda refleja el alto grado de propagación de este virus sin que se haya llegado al pico previsto de contagios.

Dentro de las medidas adoptadas por el Gobierno, el pasado 14 de marzo se decretó el estado de alarma mediante Real Decreto 463/2020, modificado por Real Decreto 465/2020 por el que se limita la actividad comercial, estableciendo la posibilidad de suspender la actividad en cualquier establecimiento que, a juicio de la autoridad competente, pueda suponer un riesgo de contagio por las condiciones en las que se esté desarrollando.

Otra de las medidas adoptadas por su departamento fue la de publicar el 11 de marzo el procedimiento de actuaciones para los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la exposición al Coronavirus. Pese a que en el mismo se indicaba que las recomendaciones incluidas en dicho documento están en continua revisión en función de la evolución y la información sobre datos de infección por el virus, hasta el día de la fecha no han sufrido ninguna modificación pese a la petición expresa de CSIF el 16 de marzo solicitando que se incluyese a Policías (Nacional, Autonómica y Local), Guardias Civiles, Bomberos, Personal de Salvamento, Personal Aduanero y Personal de Seguridad como trabajadores de riesgo a los efectos de protección de su actividad diaria.

A ello, debemos añadir la publicación el pasado 15 de marzo de la Guía de actuación con los profesionales sanitarios en el caso de exposiciones de riesgo a COVID-19 en el ámbito sanitario, cuyo objeto es el de mantener la capacidad de respuesta del sistema sanitario, para asegurar la continuidad de la actividad asistencial ante el aumento de flujo de pacientes en los hospitales, y minimizar las exposiciones de riesgo incidiendo en que todos los profesionales sanitarios apliquen de manera correcta las medidas de protección ante cualquier paciente con síntomas respiratorios.

Como decíamos al inicio del presente escrito, los datos sobre personas contagiadas y fallecidas a consecuencia del Covid-19 se han disparado, sin que hayan alcanzado el pico previsto de contagios, lo que sin duda aconseja y exige adoptar todas las medidas necesarias para proteger la salud de los trabajadores más expuestos y la del conjunto de la ciudadanía.

Pese a lo anterior, los trabajadores están viviendo situaciones tales como:

  • Que el Sistema Nacional de Salud no está aplicando las suficientes medidas de protección a las personas trabajadoras, provocando un elevado riesgo de transmisión entre profesionales, pacientes y en consecuencia a las propias familias de los profesionales.
  • No se está dotando de suficientes equipos de protección individual (guantes, batas, gafas, y mascarillas) a los profesionales de los servicios de salud autonómicos, contraviniendo con ello el Procedimiento para los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la exposición al nuevo coronavirus (SARS-COV-2), publicado por el Ministerio de Sanidad el pasado 11 de marzo de 2020. Se están viendo obligados atender sin epis, epis reutilizados incluso aquellos no reutilizables por pérdida de eficacia, y epis fabricados en algunos casos por ellos mismos ante la falta de suministros. Ante la falta de mascarillas FFP2 y FFP3 se están esterilizando para reutilizarlas en muchos hospitales contraviniendo con ello lo indicado en la norma UNE 149:2001+A1:2010 en la que se indica que sólo permite ser reutilizables las que contengan la letra R (filtro reutilizable), siendo no reutilizables las que contengan la letra NR (el uso del filtro se limita solamente a un turno de trabajo).
  • Se ha detectado que los centros sanitarios están incumpliendo con las medidas de prevención y de higiene en relación a la ropa de los profesionales, no se utiliza la bolsa para residuos biológicos infecciosos (bolsa roja para ropa), e incluso se están teniendo que llevar a lavar la ropa de trabajo a sus domicilios, aumentando así los riesgos de transmisión del COVID19.
  • El personal sanitario se encuentra sometido a una carga asistencial muy importante. Ello supone trabajar en ocasiones en situaciones límite, y se hace fundamental e imprescindible disponer de unas garantías, sobre todo desde la perspectiva de la Salud Pública, pues se pueden convertir en personal de posible contagio, lo que hace más difícil el control de esta pandemia.
  • No se está procediendo a desinfectar adecuadamente los lugares de trabajo, sin reforzar los turnos de limpieza, con el riesgo que ello comporta para la salud de las personas trabajadoras y el posible contagio al que se encuentran expuestas en el desempeño su trabajo.

Todo ello, expone a un elevado riesgo biológico infeccioso a los trabajadores, incumpliendo así con el art. 14 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales, donde se establece que se deberá garantizar la seguridad y salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo, hasta el punto de que se contempla la posibilidad del cierre del centro de trabajo para garantizar la salud de los trabajadores; el Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo; y Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual.

Sin duda, la situación de emergencia sanitaria que estamos viviendo es difícil para todos, pero sin duda se debe prestar especial atención a los trabajadores que por su actividad esencial no pueden permanecer en sus domicilios y con ello están más expuestos a un posible contagio por el COVID-19.

Ante las situaciones anteriormente descritas que se están dando en algunos centros de trabajo sobre la falta de protección a los trabajadores expuestos al contagio, los Delegados de Prevención de CSIF, en el ejercicio de su responsabilidad, se van a tener que denunciar estos hechos a nivel provincial ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, lo que le trasladamos para su conocimiento y a fin de que se tomen las medidas para acabar definitivamente con esta situación de desprotección.

Por todo lo anteriormente expuesto,
CSIF solicita que, desde el Ministerio de Sanidad, como autoridad competente delegada conforme a lo establecido en el Art. 4 del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma, y en virtud del Art. 2 del citado texto legal, se desarrollen las medidas pertinentes y necesarias para lograr una mayor protección de la salud del conjunto de la ciudadanía y de los trabajadores:

  1. Que se proceda al cierre de la actividad laboral de todas las empresas a excepción de las que por su actividad estén consideradas como servicio básico esencial al amparo del estado de alarma, para combatir la pandemia.
  2. Que todas las personas trabajadoras que por su actividad profesional deban acudir a su puesto de trabajo, sean considerados de alto riesgo y por ello dotados de manera inmediata de protección individual suficiente y adecuada, prestando especial atención al personal de la sanidad.
  3. Que aquellas personas trabajadoras que sean detectados como posibles portadores del COVID-19 pasen a cuarentena y no se les permita seguir trabajando, permitiéndoselo únicamente cuando el resultado de la prueba sea negativo y la situación de incapacidad laboral transitoria se considere, a todos los efectos, incapacidad por contingencia profesional.
  4. Contratación a mayor número de personal de sanidad y que se establezcan más líneas de atención telefónica y presencial, para agilizar la detección de trabajadores enfermos por COVID- 19, a fin de evitar la proliferación de contagios entre las personas trabajadoras, pacientes y usuarios de los centros sanitarios.
  5. Dotación de los medios técnicos diagnósticos en los centros hospitalarios necesarios para que se pueda realizar las pruebas que determinen si cualquier trabajador de cualquier ámbito o paciente posee o no COVI-19 en un plazo no superior a 24 horas.
  6. Dotar a los profesionales de la sanidad de doble taquilla para que en una guarden la ropa limpia y en otra la ropa de trabajo, evitando así el riesgo de contaminación del COVID19.
  7. Que se dicten instrucciones que obliguen a la utilización de bolsas para residuos biológicos infecciosos para dejar la ropa en la lavandería, evitando mezclarla con el resto de ropa. Las bolsas rojas son biodegradables no expones al riesgo a otros profesionales sanitarios ni al de lavandería porque no manipulan la ropa sucia de residuos biológicos infecciosos. Dotar de suficiente suministro de las mismas.
  8. Ampliar los servicios de lavandería, incluido en la atención primaria donde hasta ahora no hay un circuito de lavandería del material, puesto que es la empresa la que tiene la obligación del lavado y descontaminación de la ropa de trabajo.
  9. Prever la asistencia y el apoyo psicológico a todo el trabajador que lo precise desde el punto de vista de los riesgos psicosociales y carga mental dada la situación que están padeciendo.

En espera de sus prontas noticias, reciba un cordial saludo.

Fdo. Miguel Borra Izquierdo
Presidente Nacional de CSIF