(Ceuta) ► Unos 10 liberados sindicales deberán retornar a sus empleos en octubre
24 de Agosto de 2012

Las centrales sindicales más representativas en la ciudad autónoma aguardan con expectación las negociaciones que, a nivel estatal, puedan remedar las medidas que afectan directamente a su labor contempladas en el Real Decreto 20/2012 para “limitar” sus derechos “en materia de tiempo retribuido para realizar funciones sindicales y de representación, nombramiento de delegados sindicales y dispensas de asistencia al trabajo” para dejarlos en “los estrictamente previstos por la normativa laboral, favoreciendo el incremento de los tiempos de trabajo destinados directamente al servicio público”.

Esta disposición conlleva, en la práctica, la supresión de los denominados ‘liberados institucionales’, aquellos que tienen dispensa en sus puestos de trabajo gracias a acuerdos alcanzados entre las centrales y las distintas Administraciones no vinculados a sus resultados electorales y que básicamente nutren sus estructuras centrales.

Cuantificar el número de los existentes en la ciudad es complicado, tanto para las instituciones como para los sindicatos, que consultados por este periódico ayer no fueron capaces de dar una cifra exacta. Solamente en la Ciudad Autónoma hay cinco, según CSI.F (que tiene uno, por dos CCOO y otros tantos UGT). En la Administración General del Estado, muchísimo más compartimentada, podrían ser el doble, entre ellos el secretario general de los ugetistas ceutíes, Antonio Gil, funcionario de Correos.

“Quizá podríamos hablar de una decena de ‘liberados institucionales’ en toda Ceuta”, apunta el secretario de Organización de CCOO, Ramón del Valle-Inclán, que interpreta esta decisión del Gobierno de Mariano Rajoy como el enésimo intento de “desarmar” a los sindicatos.

Gil comparte su lectura: “En un país como éste, en el que los trabajadores no están obligados a afiliarse aunque los sindicatos les representen, medidas como ésta suenan a venganza más que a otra cosa porque no benefician a nadie”, lamenta el líder de UGT en la ciudad. “Yo opino que sería conviente cuestionarnos nuestro modelo de elecciones sindicales”, añade.

Juan Luis Aróstegui (CCOO) y Ricardo Martínez (CSI.F) también creen que se trata de “un palo gordo”, en palabras del primero, que servirá para “restar capacidad a los sindicatos para que no tengan capacidad de trabajo ante los gobiernos en defensa de los trabajadores”.

Al margen de los ‘institucionales’, las liberaciones sindicales se nutren de las horas de las que disponen los delegados electos para sus gestiones sindicales, que pueden cederse a una persona de la misma central y empresa para, si cubren una jornada laboral completa, que quede exento de acudir a su puesto.

elfarodigital.es

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