Ceuta -- Pérez Padilla se propone frenar la "picaresca" de algunos marroquíes tocándoles el bolsillo
28 de Enero de 2012

- El nuevo director territorial del INGESA dice que su prioridad será "asegurar la calidad asistencial" de la Administración sanitaria - El médico quiere tener "contento" al personal del Instituto para que así "ganemos en productividad" El nuevo director territorial del INGESA en Ceuta, Fernando Pérez Padilla (Granada, 1958), se ha presentado este viernes por la tarde a los medios como un profesional que, superados los cincuenta años, se encuentra en la ciudad autónoma como en casa (lleva aquí desde 1989) y que no renuncia a volver a coger el batín que ha abandonado temporalmente, tras pasar por el O61, Atención Primaria y Urgencias, para tomar el timón de la Administración sanitaria. "La prioridad es asegurar la calidad asistencial", ha dicho el médico, que ha pedido tiempo para ver qué recursos humanos y materiales tiene y para "consensuar con las altas esferas políticas e institucionales" el nombre de quien será su gerente. "El lunes", ha anunciado, "tengo la intención de reunirme con los sindicatos, a los que ofreceré diálogo y mano tendida aunque entiendo que es su obligación estar siempre descontentos para luchar por mejoras para sus representados". Consciente de que el dinero no va a sobrar en estos tiempos, Pérez Padilla se propone tener a su gente "contenta". "No puedo asegurar que no vaya a haber recortes en algún ámbito, pero sí que buscaré eliminar duplicidades y cagtos intermedios no imprescindibles, y que todos trabajemos lo más a gusto posible para ganar en productividad", ha advertido el sustituto de Lopera, que no renuncia a impulsar un "Pacto por la Sanidad". Recién aterrizado en su nuevo despacho este mismo viernes, Pérez Padilla ha demostrado tener varias ideas claras: ha dejado claro que no apuesta por contratar más vigilantes de seguridad para evitar agresiones a médicos y enfermeros porque "lo que hace falta es reeducar a la población"; ha aseverado que promoverá un plan de formación para los profesionales de Urgencias y Atención Primaria en materia de cuidados paliativos; y ha afirmado que pondrá "todas las facilidades" para resolver el entuerto de la Facultad de Ciencias de la Salud. Preguntado por la presión asistencial procedente del país vecino, el director territorial ha destacado que el INGESA seguirá prestando una asistencia "pública, universal y gratuita", pero también que, de la mano de la Delegación, intentará poner coto a la "picaresca". "Se puede poner algo de coto a la situación, no con los pacientes extranjeros que precisan atención urgente, pero sí con quienes, usando la picaresca, consiguen ser atendidos en Ceuta como quienes sí tienen derecho a serlo", ha indicado. Su plan pasa, ha esbozado, por exigir el cobro de las contraprestaciones económicas que la legislación prevé para quienes son asistidos médicamente por la Sanidad pública. El plan no es aislado: El Gobierno balear está preparando un endurecimiento del cobro a los turistas que no tienen tarjeta sanitaria española o europea para entregarles una factura del coste de la asistencia que han recibido y darles un plazo de 30 días para pagar o presentar la tarjeta. "La asistencia sanitaria se va a seguir prestando a todos, pero en los casos en los que corresponda intentaremos que conlleve la preceptiva repercusión económica para el INGESA", ha señalado.

Ver Galería