CSI-F muestra su rechazo a la suspensión del límite a los contratos temporales
16 de Septiembre de 2011

El sindicato CSI-F ha hecho patente su oposición a la suspensión del límite a los contratos temporales, aprobada por el Gobierno de Zapatero. A juicio de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios, esta nueva medida supone la pérdida de garantías laborales y un acicate para el trabajo precario.

Por ese motivo, CSI-F ha asegurado que acabar con el límite a los contratos temporales sólo servirá para reducir el coste del despido y evitar contratos indefinidos. Cabe recordar que el límite que ahora se suprime está recogido en el Estatuto de los Trabajadores y fue aprobado para evitar que puestos de carácter estructural se cubrieran de forma eventual y rotatoria.

CSI-F ha advertido que la nueva medida del Gobierno favorece una utilización abusiva de los contratos de duración determinada u otras fórmulas fraudulentas como podrían ser contratos temporales que se encadenan sin límite, empresas que envíen a sus trabajadores seis meses al paro o los “inviten” a pedir la baja voluntaria para después reintegrarlos en el mismo puesto o contratos por obra o por picos de actividad que no se ajusten a la realidad.

Por último, CSI-F ha señalado que la supresión al límite de los contratos temporales fomentará, en los próximos dos años, la temporalidad en el empleo, lo que es claramente contrario a la necesidad de fomentar la contratación estable e indefinida.

En definitiva, han afirmado que la nueva medida del Gobierno central “apuesta por un empleo pobre, de mala calidad que alimenta los porcentajes de temporalidad del mercado de trabajo español” que se sitúan en el 25 por ciento frente al 14 por ciento de la Unión Europea.
Además, lo aprobado en Consejo de Ministros contradice, a juicio de CSI-F, la reforma laboral del pasado verano y constata el fracaso de dicha reforma en un país que acumula 5 millones de parados.

CSI-F ha indicado que esta medida es un nuevo bandazo y otra imposición europea que podrá o no crear empleos precarios pero que, con toda seguridad, implicará una pérdida de garantías laborales.