CSIF exige responsabilidad a los partidos en el congreso para reducir el horario lectivo al profesorado de manera homogénea
El Senado modifica la norma para que el horario lectivo quede fijado como norma básica en un máximo de 23 y 18 horas lectivas, como CSIF viene exigiendo y quedó aprobado en el Consejo Escolar del Estado.
12 de Febrero de 2019

El Real Decreto 14/2012 fue un varapalo muy importante para la Educación española. El aumento del horario lectivo de profesorado, la posibilidad de aumentar en un 20% las ratios de las aulas mientras hubiera una tasa de reposición menor del 50%, y la no posibilidad de sustitución hasta pasados 15 días, significaron una drástica reducción de personal docente con miles de interinos sin renovación de sus nombramientos, clases masificadas con empeoramiento evidente de la calidad de la enseñanza y una sobrecarga en el trabajo de los docentes.

Desde el primer día de su aprobación, CSIF viene reclamando su derogación, a pesar de que algunos de sus aspectos fueron en parte aliviados por la negociación de CSIF con las Administraciones Públicas: con la firma del Acuerdo por el Empleo Público la tasa de reposición quedó fijada en Educación en el 100% y, por tanto, las ratios volvían a las anteriores al Real Decreto (ni que decir tiene que deben ser estudiadas, pues las ratios actualmente vigentes son muy elevadas, entre otros aspectos, por ser nefastas para una adecuada atención a la diversidad). Con nuestras aportaciones, también se flexibilizó, vía Presupuestos Generales del Estado, la imposibilidad de no poder sustituir desde el primer día. Con nuestro último acuerdo, por el que se han aumentado nuestras retribuciones, también se ha permitido la posibilidad de que en todas las Autonomías se pueda reducir el horario lectivo, como ya se ha hecho en Comunidades como Andalucía y Extremadura, gracias a otros acuerdos firmados con CSIF en el ámbito autonómico. Sin embargo, CSIF reclamaba la derogación del Real Decreto 14/2012 para que quedara fijada por norma nacional la reducción para toda España y la imposibilidad de aplicar estos criterios de recorte a partir de cuestiones presupuestarias o de déficit.

El Ministerio de Educación presentó un Proyecto de Ley que, bajo el título de ‘Mejora de las condiciones para el desempeño de la docencia y la enseñanza en el ámbito de la educación no universitaria’, modificaba algunos aspectos de este Real Decreto, pero a nuestro pesar, no derogaba totalmente. Valorábamos positivamente la derogación de los artículos del Real Decreto referentes a las ratios y las sustituciones, pero en el caso del horario lectivo, si bien derogaba el mínimo establecido por éste de 25 y 21 para Primaria y Secundaria respectivamente, no marcaba ningún número determinado de horas, dejando todo en manos de las Comunidades Autónomas. Así, el texto era el siguiente: “Las Administraciones Públicas con competencias educativas podrán establecer, en su respectivo ámbito, la parte lectiva de la jornada semanal del personal docente que imparte enseñanzas reguladas en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en centros públicos.”

CSIF criticó esta medida de manera tajante, pues implicaba una desigualdad evidente de las condiciones laborales de los docentes, con el peligro añadido de que, al no contar con norma básica, una Comunidad podía subir éste de manera indiscriminada y además atentaba contra la igualdad de trato que nuestro alumnado tiene que tener para el ejercicio de su derecho a la educación, tal y como marca la Constitución. En ella se otorga al Gobierno central la competencia exclusiva para velar por esta igualdad y el Ministerio pretendía con esta norma eludir dicha responsabilidad.

Así, CSIF presentó enmiendas para su corrección en el Consejo Escolar del Estado, que aprobó el dictamen para aconsejar al Ministerio que fijara las horas lectivas en un máximo de 23 y 18 horas para Primaria y Secundaria respectivamente para todo el Estado. El equipo ministerial hizo caso omiso al Consejo, elevando al Congreso la norma para que fuera aprobada con algunas enmiendas que mejoraban en parte el texto al “recomendar” estas horas lectivas, pero de nuevo se seguía sin una norma básica para todo el Estado. De esta manera, el texto determinaba lo siguiente: “Las Administraciones Públicas con competencias educativas podrán establecer en su respectivo ámbito, la parte lectiva de la jornada semanal del personal docente que imparte enseñanzas reguladas en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en centros públicos, recomendándose con carácter ordinario un máximo de 23 horas en los centros de Educación Infantil, Primaria y Especial y un máximo de 18 horas en los centros que impartan el resto de enseñanzas de régimen general reguladas por la LOE”.

Si bien esto mejoraba el texto inicial, era una dejación de funciones clara por parte del Ministerio, al no legislar sobre las horas docentes de manera básica para garantizar la igualdad de oportunidades y de las condiciones laborales de los docentes como Cuerpo Nacional.

Esta norma ha sido tramitada ahora en el Senado y ha quedado de nuevo enmendada haciéndolo en los términos que exigió CSIF y que se aprobó en el Consejo Escolar del Estado. El texto aprobado en el Senado quedaría así: “Sin perjuicio de las competencias en materia educativa que corresponden a las distintas Administraciones educativas, para el personal docente que imparta enseñanzas reguladas en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en centros públicos, se establece con carácter general la parte lectiva de la jornada semanal en 23 horas en los Centros de Educación Infantil, Primaria y Especial y en 18 horas en los centros que impartan el resto de las enseñanzas de régimen general reguladas por la citada Ley Orgánica”.

Este texto está ajustado a lo que CSIF exige como normativa básica para todo el Estado y está en consonancia con lo aprobado en el Consejo Escolar del Estado. Esta norma tiene ahora que ser aprobada definitivamente en el Congreso de los Diputados. CSIF exige a los partidos políticos responsabilidad para fijar el horario lectivo para todos los docentes en este último trámite parlamentario.

Por la dignificación de la labor docente.

CSIF EDUCACIÓN