CSIF denuncia las presiones recibidas por la ex secretaria general de Sanidad de UGT Cataluña desde UGT y la Administración por su cambio de opción sindical
05 de Julio de 2018

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, presentó, hoy a las 12h, en rueda de prensa, a Carmen Martínez González, antigua secretaria general de Sanidad de UGT Cataluña, como secretaria general del sector Sanidad de CSIF Cataluña, entrando así en la estructura instrumental de la ejecutiva de CSIF.

En el mismo acto, ha explicado las razones de su cambio y ha denunciado públicamente las presiones recibidas desde UGT y la propia Administración por su cambio de opción sindical. Las otras 3 delegadas que pasan a CSIF denuncian coacciones y acoso laboral por UGT.

Joan Escanilla, presidente de CSIF Cataluña ha declarado: “Ante el posicionamiento político de UGT, la señora Carmen Martínez, consideró que como sindicalista no era su labor posicionarse y que debía mantenerse en una postura neutral y de defensa de los trabajadores.

Esta postura produjo un paulatino distanciamiento que culminó en el cese de Carmen, ante su postura sobre la movilidad, defendiendo el derecho constitucional, para mejorar el servicio sanitario y que Cataluña tengo los mejores servicios sanitarios.

Después de una serie de conversaciones, en las que tanto Carmen como CSIF coincidimos en la necesidad de la excelencia de una sanidad pública, ella decidió incorporarse al proyecto de CSIF en el Sector de Sanidad.

Desde CSIF entendemos que es primordial la defensa y mejora continúa de los servicios públicos básicos como es la Sanidad y queremos recordar los brutales recortes que la Sanidad Catalana ha sufrido con la crisis y de los que todavía no nos hemos recuperado. Por ello CSIF, en su compromiso de defensa de los trabajadores públicos, celebra la decisión de Carmen y otras delegadas ya que considera que la suma de esfuerzos será beneficiosa para los trabajadores y para la ciudadanía en general.

Los trabajadores públicos tienen el derecho inalienable de participar de la ideología que consideren, pero CSIF, como sindicato independiente de cualquier posicionamiento político tiene, como principio inamovible, la defensa de los trabajadores de la Sanidad Catalana, la mejora de sus condiciones de trabajo y la prestación de un servicio sanitario de máxima calidad para la ciudadanía. Estos temas son los que mueven nuestra actividad sindical y seremos absolutamente combativos y beligerantes en su defensa.”

Carmen Martínez ha declarado en rueda de prensa:

“En primer lugar manifestar que he estado dos años como secretaría de Salud de la federación de empleados de servicios públicos de la UGT de Cataluña, y esto me ha dado una enorme experiencia y conocimiento del sector más allá de mi trayectoria profesional, como enfermera numeraria, desarrollada en mayor medida en Valle de Hebrón y también en Can Ruti. También me ha permitido conocer y sufrir dirigentes de primer y segundo nivel, mujeres u hombres, que los últimos años han convertido lo que debería ser una vocación de servicio en un modo de vida, en el que el movimiento 15m llamaba “casta”, los que no dudan en utilizar cualquier poder coercitivo para mantener su status por encima de cualquier otra cosa.

Durante estos dos últimos años, la que os habla no ha firmado ni un solo acuerdo que pudiese comportar algún perjuicio para cualquier colectivo de trabajadoras o trabajadores del sector, a pesar de las presiones internas, que son las peores, y mantener las convicciones en un entorno de estas características, personalmente desgasta mucho

Finalmente después de un brutal pressing a principios de abril, que junto con la tensión acumulada de dos años me desencadena en un deterioro de mi salud, en el mes de mayo soy destituida de mi cargo, con la excusa pueril y patética que quiero el cargo de Secretaria General de la Federación. Una vez destituida de UGT comienzan a firmar todo a lo que yo me había negado.

A partir de que se conoce mi situación, varios sindicatos se interesan, y entre ellos el CSIF. Tengo que decir que desde los sindicatos mayoritarios siempre se ha extendido un desprecio por el CSIF, pero lo que yo me encuentro es una gente de una transparencia absoluta, que no lo dicen pero practican el lema que la política para los políticos y los sindicato a defender a los trabajadores, que tienen unas convicciones muy claras de respeto, de defender los derechos, de una sanidad pública y de calidad, de formar a los trabajadores por su carrera profesional, a los interinos para poder acceder a plazas, que me abren las puertas de par en par para que vea que no esconden nada, que no tienen otro interés que no sean los trabajadores, que viven de la cuota, y me vuelve a seducir llevar a cabo un proyecto desde los cimientos, basado en la transparencia, en las bases, en la participación, en las decisiones compartidas y asumidas por todas y todos, en buscar que la ciudadanía tenga una sanidad a la altura, con los y las grandes profesionales que tiene, etc.

Esta semana se ha hecho un movimiento ilegal y torpe por parte de la Administración que buscaba mi sanción como profesional, a instancias de los que representan a la UGT, con una sanción administrativa que puede conllevar unos presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias, prueba de cuando los dirigentes de un sindicato pierden completamente el norte y, lo que es más inverosímil, puede contar con la complicidad de la Administración. Agradezco profundamente, personalmente al CSIF que se haya puesto incondicionalmente a mi lado, me hayan apoyado todos los dirigentes sin excepción y actúen con la rapidez y contundencia que una maniobra de este tipo requiere.

Yo ya me había decidido a seguir mi carrera profesional, por lo que ahora es mi sindicato, el CSIF, y sus dirigentes me han mostrado un respeto y un apoyo como persona y sindicalista que me ha motivado a no abandonar la praxis sindicalista y espero estar a la altura. De momento la afiliación está entrando a raudales y eso quiere decir que tanto mi credibilidad como la de mi gente está intacta, y formar parte de este sindicato y compartir su línea, es un gran valor añadido.

Además de iniciar con ilusión este proyecto con el CSIF, personalmente defenderé mi dignidad y la de mi familia. He puesto toda la información que dispongo en manos del abogado Miguel Duran y le he dado todo el poder para que tome las decisiones jurídicas que crea conveniente y hable en mi nombre. Soy consciente de que ahora dirán que me quiero cargar a un sindicato de 135 años, etc. Las oligarquías siempre han apelado al sentimiento patriótico para mantener su status. Espero que como los tiempos han cambiado, la gente vea que lo único que he hecho es decir NO, el problema no soy yo.”