CSIF consigue dar un paso más hacia un protocolo contra agresiones
24 de Octubre de 2016

http://www.elmundo.es/cataluna/2016/10/24/580cf8ba22601dae278b4653.html

Los empleados públicos de la Generalitat de Cataluña tendrán una nueva arma para poder actuar en caso de agresión. La Mesa Paritaria General de Prevención de Función Pública, en la que están representadas la Administración y sindicatos, acordaron en su reunión de 20 de octubre un borrador marco de protocolo unificado que servirá de base definitiva para los procedimientos de prevención y actuación ante las situaciones de violencia externa. Fuentes del Departament de Governació explicaron que es un borrador de mínimos que no es definitivo, ya que debe pulirse con propuestas antes de presentarse en la comisión de Seguridad y Salud del Parlament.

El documento, al que ha tenido acceso este diario, empieza con una declaración de «tolerancia cero ante estos tipos de conductas de violencia» que provienen de los usuarios de los servicios públicos catalanes y recuerda que la Generalitat tiene la «obligación» de garantizar «la seguridad y la salud» de sus empleados. A partir del documento, cada departamento de la Generalitat deberá adaptar un protocolo a sus necesidades específicas respecto a las posibles agresiones, según explicaron fuentes sindicales.

La intención es establecer un marco común de prevención y actuación de la Administración, por lo que se incluyen las conductas consideradas como lesivas para los empleados públicos. En este sentido, se definen los ámbitos de actuación de abusos, como comportamientos humillantes, degradantes o de falta de respeto, que incluyen los escupitajos; los accidentes de trabajo; agresiones o ataques; amenazas, acoso sexual o por orientación sexual, ya sea por comentarios o contacto físico; daños a bienes propios del empleado o de la Administración; los riesgos que no provocan daños a la salud; intimidación; y varios tipos de violencia como la física, la laboral, o la psicológica.

El documento diferencia el tipo de violencia que sufre el empleado como el daño físico o psicológico y la amenaza, verbal o con gestos, si se produce durante el horario laboral. Para establecer la forma de actuar ante estos riesgos se propone crear un listado con las funciones, competencias y responsabilidades de «toda» la cadena de mando así como de recursos humanos, los servicios de prevención de riesgos laborales, asesorías jurídicas o los delegados de los trabajadores. También se establecen dos formas de actuación: una de prevención y otra de intervención. En la primera deben incluirse los trabajadores «expuestos a una situación de violencia extrema» y se deben identificar los riesgos posibles para mejorar la protección y la información, tal y como establece la normativa.

Respecto a la intervención, el documento recoge los pasos a seguir por la Administración y los trabajadores cuando se produce un episodio de violencia. Para los sindicatos es fundamental tener una «hoja de registro que incluya toda la información» sobre la situación violenta para hacer un seguimiento e investigación. También se solicita asesoramiento y apoyo jurídico para el trabajador y tratamiento psicológico y sanitario. Además , se indica que si se producen daños físicos deben tener el mismo tratamiento que un accidente laboral, ya que debe canalizarse la atención a partir de la mutua correspondiente. Por eso, el protocolo establece que debe informarse a la autoridad laboral del incidente y luego establecer «medidas correctoras» para evitar que vuelva a producirse. Ahora cada departamento de la Administración catalana debe adaptar este acuerdo a sus necesidades.

El sindicato CSIF pidió al Síndic de Greuges que atienda a todos los funcionarios agredidos de la Generalitat y lamentó que muchas de las investigaciones de este organismo se centren en internos de centros penitenciarios, uno de los ámbitos donde hay más ataques a empleados.