CSIF, sindicato mayoritario en la Administración General del Estado, tras desplazar a CC.OO y UGT
El sindicato revalida su primacía entre el personal funcionario y por primera vez alcanza el primer puesto con la suma del personal laboral
13 de Junio de 2016

La Mesa General de la Administración General del Estado ha certificado en su reunión de hoy que la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) es el sindicato mayoritario en la Administración General del Estado, tras las elecciones celebradas en este ámbito hace cerca de un año.

La composición de la mesa se ha visto retrasada varios meses por la excepcionalidad del periodo en funciones y por las apelaciones realizadas por sindicatos a los resultados.

Finalmente, los datos muestran que CSIF es la única organización que aumenta su representatividad, frente a CC.OO y UGT, que retroceden al segundo y tercer puesto respectivamente. De hecho, por primera vez en la historia se sitúa al frente de todos los sindicatos sumando la representatividad tanto del personal funcionario como del personal laboral. El personal laboral, tradicionalmente había sido un ámbito donde las organizaciones sindicales de clase habían tenido más representatividad.

En concreto, la composición de la Mesa de la Adm. General del Estado es la siguiente.

CSIF………. 36,4 por ciento (8 puntos más respecto a 2012)

CC.OO …… 32,6 (4 puntos menos)

UGT ………. 27,6 (4 puntos menos)

CIG ………… 2,2 (Igual)

ELA ………… 1,01(Igual)

CSIF agradece el respaldo obtenido por parte de los trabajadores de la Administración y volcará todos sus esfuerzos en recuperar las condiciones laborales, el crédito de los empleados públicos y la calidad de los servicios que reciben los ciudadanos, tras los últimos años en los que probablemente se han producido los recorte más duros de la democracia.

Desde CSIF, durante este tiempo, nos hemos volcado en defender el papel de los trabajadores de nuestras administraciones y en contrarrestar una campaña de desprestigio brutal contra nosotros por parte de diferentes grupos de opinión y del propio Gobierno, en la que se cuestionó el volumen de plantillas, nuestro profesionalidad y función social, como si fuéramos responsables de la crisis.