CSIF denuncia que las prisiones catalanas ya están al límite en esta segunda ola
30 de Octubre de 2020

CSIF denuncia que las prisiones catalanas ya están al límite en esta segunda ola

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, denuncia que las prisiones catalanas están al límite en esta segunda ola y exigen más contundencia con las medidas de seguridad ante una situación que se complica día a día.

CSIF puede constatar, por sus delegados sindicales en las distintas prisiones, que hay más de medio centenar de trabajadores penitenciarios infectados y cerca de 108 confinados. Pero como pasara en la primera ola, estos datos no son oficiales puesto que la Generalitat no los está aportando. El sindicato, en primer lugar, exige transparencia a la Administración.

Para CSIF, que no olvidan los sinsabores y peligros que tuvieron que pasar en la primera ola, que en marzo de este año los llevó a pedir la dimisión del máximo responsable de los servicios penitenciarios catalanes, Amand Calderó, por la desprotección a la que estaban sometidos, se ha de controlar la situación dentro de los centros para evitar episodios complicados y que puedan acarrear consecuencias nefastas. Según constatan los delegados de CSIF, “la segunda planta de enfermería de Brians 2 está al 100% de su capacidad. Las celdas de aislamiento respiratorio de Mas d’Enric están también al 100%, cuando en esta prisión no tuvieron ningún contagiado en el primer periodo y hoy en día ya hay 7 contagiados y dos módulos cerrados por Covid19… La experiencia de la primera ola ya nos ha enseñado algo y esto no pinta bien. Hay que salvaguardar efectivos suficientes para poder proteger el servicio ante la falta endémica de personal en las prisiones catalanas y la Administración tiene la obligación de proteger a sus trabajadores y no jugar con la salud de sus familias”.

Por todo ello, CSIF exige las medidas necesarias dirigidas a minimizar el riesgo de contagio entre la población reclusa y los trabajadores penitenciarios: que se realicen, de manera urgente, pruebas PCR o pruebas de diagnóstico rápido a internos y trabajadores del colectivo penitenciario, que se supriman, de inmediato, las comunicaciones especiales, que se flexibilicen los horarios, que se compacten las jornadas, que se obligue a los internos a llevar mascarillas ( a día de hoy no se hace) y medidas materiales de protección, como mascarillas FFP2, para todo el personal y en cantidad suficiente.