CSIF solicita la intervención del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria para que en el CP de Ponent se evite el tráfico de medicamentos
02 de Julio de 2020

CSIF solicita la intervención del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria para que en el CP de Ponent se evite el tráfico de medicamentos

El 70% de la población reclusa que toma medicación psicotrópica ha traficado, al menos una vez, con esta medicación y más del 30% lo hace de forma habitual

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, solicita la intervención del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria para que en el Centro Penitenciario de Ponent (Lleida) se evite el tráfico de medicamentos mediante el suministro de la medicación a los presos de forma diluida y no en pastillas.

CSIF lleva tiempo denunciando este tema. En octubre del año pasado registró un escrito dirigido a gerente de la región sanitaria de Lleida y otro a la directora del Centro Penitenciario de Ponent donde les informaba y solicitaba su actuación inmediata con el fin de administrar a la población reclusa la medicación diluida en lugar de administrarla en pastillas. Dicha petición tenía por objeto reducir el tráfico sistemático de mediación entre los internos y reducir, así, los altercados ocasionados por ello. CSIF, a día de hoy, no ha obtenido ninguna respuesta.

Por este motivo, CSIF ha remitido un escrito al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria donde afirma que, en la prisión de Ponent, “el tráfico sistemático de pastillas es diario, provocando gravísimas alteraciones de la conducta de gran número de internos. De tal suerte que los internos que deberían tomar su medicación, en especial la meditación psicotrópica, no se la toman y los internos que no tienen prescrita medicación, se la toman. En definitiva, el resultado de esta medicación es justamente el contrario del que se pretende”.

Desde que CSIF denunciara este tema en octubre, se han dado diversas situaciones gravísimas, una con resultado de muerte. “Solamente queremos referirnos a dos de esas situaciones. En el primer caso nos referimos al interno Juan Antonio J. R. En este caso el interno fue hospitalizado, con pronóstico muy grave. De los informes de los funcionarios y de los familiares que convivían con dicho interno en la prisión, se infiere que su hospitalización se debió a la sobredosis de pastillas. Después de varios días en la UCI, el interno reingresa de nuevo en el CP de Ponent para seguir cumpliendo su condena. En el segundo caso nos referimos al interno Francisco J. J. En este caso el interno fue hospitalizado, con pronóstico muy grave. De los informes de los funcionarios de servicio se infiere que su hospitalización se debió a la sobredosis de pastillas. El interno falleció el 19 de diciembre de 2019”.

El sindicato remarca que a casi el 50% de los internos se les suministra alguna medicación, que más del 70% de la población reclusa que toma medicación psicotrópica ha traficado, al menos una vez, con esta medicación y más del 30% lo hace de forma habitual y que, además, la pandemia del coronavirus ha acrecentado el problema. “Desde que se aplicara el estado de alarma por el Covid-19, la población reclusa ha tenido suspendidas las comunicaciones orales, las comunicaciones familiares e intimas y se ha prohibido la entrada de paquetes. La finalidad de esta prohibición era evitar contagios de los internos. El resultado de estas prohibiciones ha supuesto una bajada notabilísima de las aprehensiones de droga, pero por el contrario ha supuesto un aumento, aun mayor, del tráfico de medicación, especialmente la psicotrópica”.

Por todo ello, CSIF ha remitido un escrito al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria donde les solicita intervengan a fin de poder corregir esta problemática administrando la medicación de forma diluida, tal como se hizo siempre, con el fin de dificultar el tráfico de medicamentos y permitir la finalidad prescrita por éstos.

(Se adjunta escrito dirigido al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria)