CSIF denuncia los recortes en la adjudicación de la Residencia Municipal Fort Pienc de Barcelona
04 de Junio de 2019

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, respalda las quejas de los trabajadores de la Residencia Municipal Fort Pienc del Ayuntamiento de Barcelona por la nueva adjudicación y los recortes que ello conlleva.

Fruto de las movilizaciones y lucha de los trabajadores del centro, en pos de un servicio óptimo para sus usuarios, las condiciones de esta residencia geriátrica municipal eran mejores que la de los otros centros de la Generalitat o Ayuntamiento tanto en la dimensión de la plantilla, servicio a los usuarios y condiciones de trabajo.

Pero en octubre de 2018, salió a concurso esta residencia que gestionaba por entonces la empresa OHL y que se acabó adjudicando a la nueva empresa, Sacyr Social.

Al salir el concurso, los trabajadores y familiares ya advirtieron el empeoramiento de las condiciones en la residencia por la manera que el Ayuntamiento había sacado el concurso. Había una diferencia de 20.000 horas anuales de gerocultor (auxiliar de clínica) respecto al 31 de diciembre de 2014, desaparecía el servicio de masoterapia, un derecho hasta entonces de los usuarios, y desaparecía la figura de la gobernanta. Además, el Ayuntamiento sugería, ya en el concurso, que se despidiera a personal técnico para sustituirlo por personal auxiliar.

El viernes pasado, OHL ya abandonaba la gestión dejando pagos pendientes a los trabajadores en conceptos salariales, días de descanso y horas extras.

Al día siguiente, mientras la nueva empresa realizaba la subrogación de personal, ya estaba comunicando que los trabajadores tendrían que traerse su propia comida y citaba a algunos trabajadores para cambiar sus condiciones laborales.

La sección sindical de CSIF ha convocado una mediación entre las 2 empresas, la entrante y la saliente, ante el Tribunal Laboral de Catalunya, para que se reconozca la deuda de la empresa anterior y haya un compromiso de pago de ésta o de la nueva empresa.

CSIF culpa de esta situación al Ayuntamiento de Barcelona que no sacó bien el concurso y que puntuó de manera desacertada a las empresas, hecho que ha desembocado en que la oferta ganadora sea una de las más baratas y que se haya atrasado la adjudicación seis meses. Por ello, CSIF pide al Ayuntamiento que se vuelva a sacar a concurso o se internalice.

CSIF no descarta la convocatoria de una huelga indefinida si no se revierte la situación actual.